En la vida se nos presentarán muchas tentaciones las cuales estarán muy fáciles de acceder, pero depende de cada uno de nosotros el caer en ellas o decidir ser fieles a Dios. ¿Que decides tú?
En la vida se nos presentarán muchas tentaciones las cuales estarán muy fáciles de acceder, pero depende de cada uno de nosotros el caer en ellas o decidir ser fieles a Dios. ¿Que decides tú?
¿Dónde está, oh muerte, tu aguijón? ¿Dónde, oh sepulcro, tu victoria? ya que el aguijón de la muerte es el pecado, y el poder del pecado, la ley. Mas gracias sean dadas a Dios, que nos da la victoria por medio de nuestro Señor Jesucristo. 1 Co 15:55-57.
A alguien que tiene un encuentro real con el Señor, se le genera un cambio en su rostro, en su manera de hacer negocios, en su forma de amar, en su integridad, en su palabra, en su forma de ser, de modo que cuando van por la calle la gente dice: ‘realmente él tiene a Jesús en su corazón’. Y si tienes esa llenura del Espíritu Santo, quieres ser parte de una iglesia sobrenatural donde lo importante no es la denominación ni la liturgia, sino alabar y adorar al Dios Verdadero. Un mensaje para los que tienen sed y hambre de la Presencia del Señor.
A alguien que tiene un encuentro real con el Señor, se le genera un cambio en su rostro, en su manera de hacer negocios, en su forma de amar, en su integridad, en su palabra, en su forma de ser, de modo que cuando van por la calle la gente dice: ‘realmente él tiene a Jesús en su corazón’. Y si tienes esa llenura del Espíritu Santo, quieres ser parte de una iglesia sobrenatural donde lo importante no es la denominación ni la liturgia, sino alabar y adorar al Dios Verdadero. Un mensaje para los que tienen sed y hambre de la Presencia del Señor.
Venid ahora, y razonemos –dice el SEÑOR– aunque vuestros pecados sean como la grana, como la nieve serán emblanquecidos; aunque sean rojos como el carmesí, como blanca lana quedarán. Isaias 1:18.
Hermanos míos, tened por sumo gozo cuando os halléis en diversas pruebas, sabiendo que la prueba de vuestra fe produce paciencia. Mas tenga la paciencia su obra completa, para que seáis perfectos y cabales, sin que os falte cosa alguna. Santiago 1:2-4.
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