En el desierto y la soledad: Dios te cuidara
Hay momentos en la vida en las que nos sentimos en un desierto, olvidados por todos y hasta cierto punto nos sentimos olvidados por Dios, vemos a nuestro alrededor y al no ver nada bueno según nuestra propia vista, decimos: “Estoy solo”.
A veces hemos sido testigos del poder de Dios actuando en nuestra vida y de pronto nos encontramos en el peor desierto que hemos experimentado, en una soledad tal que nos hace decir cosas que sentimos en ese momento, pero que en realidad no queremos decir.
El profeta Elías pasó por un momento como esos, después de ver el poder de Dios respaldándolo, recibió la noticia de que Jezabel una mujer muy mala iba a buscarlo para matarlo y teniendo temor huyo del lugar y es allí donde la Biblia dice:
“Viendo, pues, el peligro, se levantó y se fue para salvar su vida, y vino a Beerseba, que está en Judá, y dejó allí a su criado. Y él se fue por el desierto un día de camino, y vino y se sentó debajo de un enebro; y deseando morirse, dijo: Basta ya, oh Jehová, quítame la vida, pues no soy yo mejor que mis padres” 1 Reyes 19:3-4 (Reina Valera 1960).
El encontrarnos en el desierto y sentir temor sobre lo que puede pasar en nuestra vida nos puede llevar muchas veces a sentirnos sin fuerzas, cansados y todo eso da lugar a que de nuestra boca salgan palabras que dejan en evidencia el mal momento que estamos pasando.
Elías acababa de matar a cientos de profetas de Baal por orden de Dios, había visto como Dios lo había utilizado para llevar su juicio a cabo, sin embargo, en este momento se sentía mal, quizá hasta cierto punto abandonado, y pienso esto porque el pedía la muerte, ¿Por qué en su lugar no pedía la intervención de Dios?, ¿Por qué no decía cosas como: “¡Dios ayúdame y líbrame de mis enemigos!”?, ¿Por qué?, porque en muchas ocasiones el panorama turbio nos hace pensar de maneras equivocadas y no nos enfocamos en lo que Dios puede hacer.
A veces medimos los resultados que pueden haber acerca de una situación en base a lo que tenemos a la mano o en base a lo que creemos que puede pasar, pero a veces también se nos olvida que nuestra vida le pertenece a Dios, que cualquier cosa que venga a nuestra vida por muy difícil que parezca tendríamos que tener la confianza en que Dios también está al tanto de eso y que Él ha de ayudarnos.
Quizá en este momento te encuentres en un episodio pareció al de Elías, quizá hace poco acabas de ser usado por Dios para una tarea en especial, quizá has sido testigo los últimos días o semanas del poder de Dios, sin embargo en este instante te sientes solo, abandonado, en el desierto y con ganas quizá hasta de morir al ver los problemas tan grandes que tienes a tu alrededor.
Menos mal que Dios no nos da todo lo que pedimos, porque si así fuera, quizá muchos de nosotros estaríamos ya muertos. ¿Qué tal si Dios le hubiera concedido a Elías lo que le pedía?, eso de: “Basta ya, oh Jehová, quítame la vida, pues no soy yo mejor que mis padres”. Pero Dios no se mueve en base a nuestras emociones, no se mueve en base a lo que sentimos decir en esos momentos de crisis, desiertos o soledades, sino que Él tiene una forma única y exacta de actuar.
La Biblia dice que Dios envió un ángel que lo animo, le dio alimento y le permitió descansar: “Y echándose debajo del enebro, se quedó dormido; y he aquí luego un ángel le tocó, y le dijo: Levántate, come. Entonces él miró, y he aquí a su cabecera una torta cocida sobre las ascuas, y una vasija de agua; y comió y bebió, y volvió a dormirse. Y volviendo el ángel de Jehová la segunda vez, lo tocó, diciendo: Levántate y come, porque largo camino te resta. Se levantó, pues, y comió y bebió; y fortalecido con aquella comida caminó cuarenta días y cuarenta noches hasta Horeb, el monte de Dios” 1 Reyes 19:5-8 (Reina Valera 1960).
Así es Dios, no nos da lo que locamente pedimos, sino que nos da lo que Él considera que necesitamos. Elías necesita alimentarse y descansar y eso Dios lo sabía. Y es que la paciencia de Dios para con nosotros es increíble, con tanto amor soporta cada queja nuestra y siempre termina bendiciéndonos aun cuando no lo merecemos.
¿Te sientes triste?, ¿Te sientes solo?, ¿Estas a punto de rendirte?, ¿Estás hablando más de la cuenta o pidiendo cosas que realmente no quieres pedir pero que el momento duro que estás viviendo te hacen decir sin pensar en lo que en realidad estas pidiendo?, ¿Estas quejándote?, ¡Ten Paz!, Dios no te va a dar lo que sin pensar pides, al contrario, Él sabe lo que tú necesitas, Él sabe que necesitas descansar, necesitas alimentarte espiritualmente, pero sobre todo necesitas de su cuidado y Él te lo dará.
No tengas miedo por muy difícil que se vea el panorama, aun cuando te encuentres en el peor desierto de tu vida o en la soledad más terrible que hayas experimentado, ten la seguridad que allí mismo Dios enviara a sus ángeles para que te cuiden, te den descanso y te alimenten, porque tienes que saber que largo camino te resta.
¡Dios es quien te cuida y sabe de lo que tienes necesidad!
Autor: Enrique Monterroza
Escrito originalmente para www.destellodesugloria.org
Autorizado para publicarse simultáneamente solo en: www.devocionaldiario.com – www.enriquemonterroza.com y http://reflexionesydevocionales.blogspot.com
En el desierto y la soledad: Dios te cuidara
Hay momentos en la vida en las que nos sentimos en un desierto, olvidados por todos y hasta cierto punto nos sentimos olvidados por Dios, vemos a nuestro alrededor y al no ver nada bueno según nuestra propia vista, decimos: “Estoy solo”.
A veces hemos sido testigos del poder de Dios actuando en nuestra vida y de pronto nos encontramos en el peor desierto que hemos experimentado, en una soledad tal que nos hace decir cosas que sentimos en ese momento, pero que en realidad no queremos decir.
El profeta Elías pasó por un momento como esos, después de ver el poder de Dios respaldándolo, recibió la noticia de que Jezabel una mujer muy mala iba a buscarlo para matarlo y teniendo temor huyo del lugar y es allí donde la Biblia dice:
“Viendo, pues, el peligro, se levantó y se fue para salvar su vida, y vino a Beerseba, que está en Judá, y dejó allí a su criado. Y él se fue por el desierto un día de camino, y vino y se sentó debajo de un enebro; y deseando morirse, dijo: Basta ya, oh Jehová, quítame la vida, pues no soy yo mejor que mis padres” 1 Reyes 19:3-4 (Reina Valera 1960).
El encontrarnos en el desierto y sentir temor sobre lo que puede pasar en nuestra vida nos puede llevar muchas veces a sentirnos sin fuerzas, cansados y todo eso da lugar a que de nuestra boca salgan palabras que dejan en evidencia el mal momento que estamos pasando.
Elías acababa de matar a cientos de profetas de Baal por orden de Dios, había visto como Dios lo había utilizado para llevar su juicio a cabo, sin embargo, en este momento se sentía mal, quizá hasta cierto punto abandonado, y pienso esto porque el pedía la muerte, ¿Por qué en su lugar no pedía la intervención de Dios?, ¿Por qué no decía cosas como: “¡Dios ayúdame y líbrame de mis enemigos!”?, ¿Por qué?, porque en muchas ocasiones el panorama turbio nos hace pensar de maneras equivocadas y no nos enfocamos en lo que Dios puede hacer.
A veces medimos los resultados que pueden haber acerca de una situación en base a lo que tenemos a la mano o en base a lo que creemos que puede pasar, pero a veces también se nos olvida que nuestra vida le pertenece a Dios, que cualquier cosa que venga a nuestra vida por muy difícil que parezca tendríamos que tener la confianza en que Dios también está al tanto de eso y que Él ha de ayudarnos.
Quizá en este momento te encuentres en un episodio pareció al de Elías, quizá hace poco acabas de ser usado por Dios para una tarea en especial, quizá has sido testigo los últimos días o semanas del poder de Dios, sin embargo en este instante te sientes solo, abandonado, en el desierto y con ganas quizá hasta de morir al ver los problemas tan grandes que tienes a tu alrededor.
Menos mal que Dios no nos da todo lo que pedimos, porque si así fuera, quizá muchos de nosotros estaríamos ya muertos. ¿Qué tal si Dios le hubiera concedido a Elías lo que le pedía?, eso de: “Basta ya, oh Jehová, quítame la vida, pues no soy yo mejor que mis padres”. Pero Dios no se mueve en base a nuestras emociones, no se mueve en base a lo que sentimos decir en esos momentos de crisis, desiertos o soledades, sino que Él tiene una forma única y exacta de actuar.
La Biblia dice que Dios envió un ángel que lo animo, le dio alimento y le permitió descansar: “Y echándose debajo del enebro, se quedó dormido; y he aquí luego un ángel le tocó, y le dijo: Levántate, come. Entonces él miró, y he aquí a su cabecera una torta cocida sobre las ascuas, y una vasija de agua; y comió y bebió, y volvió a dormirse. Y volviendo el ángel de Jehová la segunda vez, lo tocó, diciendo: Levántate y come, porque largo camino te resta. Se levantó, pues, y comió y bebió; y fortalecido con aquella comida caminó cuarenta días y cuarenta noches hasta Horeb, el monte de Dios” 1 Reyes 19:5-8 (Reina Valera 1960).
Así es Dios, no nos da lo que locamente pedimos, sino que nos da lo que Él considera que necesitamos. Elías necesita alimentarse y descansar y eso Dios lo sabía. Y es que la paciencia de Dios para con nosotros es increíble, con tanto amor soporta cada queja nuestra y siempre termina bendiciéndonos aun cuando no lo merecemos.
¿Te sientes triste?, ¿Te sientes solo?, ¿Estas a punto de rendirte?, ¿Estás hablando más de la cuenta o pidiendo cosas que realmente no quieres pedir pero que el momento duro que estás viviendo te hacen decir sin pensar en lo que en realidad estas pidiendo?, ¿Estas quejándote?, ¡Ten Paz!, Dios no te va a dar lo que sin pensar pides, al contrario, Él sabe lo que tú necesitas, Él sabe que necesitas descansar, necesitas alimentarte espiritualmente, pero sobre todo necesitas de su cuidado y Él te lo dará.
No tengas miedo por muy difícil que se vea el panorama, aun cuando te encuentres en el peor desierto de tu vida o en la soledad más terrible que hayas experimentado, ten la seguridad que allí mismo Dios enviara a sus ángeles para que te cuiden, te den descanso y te alimenten, porque tienes que saber que largo camino te resta.
¡Dios es quien te cuida y sabe de lo que tienes necesidad!
Autor: Enrique Monterroza
Escrito originalmente para www.destellodesugloria.org
Autorizado para publicarse simultáneamente solo en: www.devocionaldiario.com – www.enriquemonterroza.com y http://reflexionesydevocionales.blogspot.com
Vídeos Reflexivos y de Fe
“¡DILE A TU DIOS QUE TE AYUDE!”

En la vida encontraremos a muchas personas que se burlaran de nuestra fe, que dirán no creer en lo que nosotros creemos, pero eso jamás tendrá que ser un obstáculo para que sigamos creyendo en lo que Dios es capaz de hacer. Cuando tú le crees a Dios, Él jamás te dejara avergonzado y si se necesita un MILAGRO para no dejarte avergonzado, entonces Él lo hará.
La Biblia dice: “Confiar en Dios es estar totalmente seguro de que uno va a recibir lo que espera. Es estar convencido de que algo existe, aun cuando no se pueda ver” Hebreos 11:1 (Traducción en lenguaje actual).
Queremos invitarte a que veas de principio a fin el siguiente vídeo y no pierdas ningún detalle, este es uno de esos vídeos que nos muestran lo que la fe en Dios es capaz de hacer, pero sobre todo, el Poder Sobrenatural y Creativo de Dios para ayudarnos en la necesidad.
Obsérvalo desde acá:
Vídeos Reflexivos y de Fe
“¡DILE A TU DIOS QUE TE AYUDE!”

En la vida encontraremos a muchas personas que se burlaran de nuestra fe, que dirán no creer en lo que nosotros creemos, pero eso jamás tendrá que ser un obstáculo para que sigamos creyendo en lo que Dios es capaz de hacer. Cuando tú le crees a Dios, Él jamás te dejara avergonzado y si se necesita un MILAGRO para no dejarte avergonzado, entonces Él lo hará.
La Biblia dice: “Confiar en Dios es estar totalmente seguro de que uno va a recibir lo que espera. Es estar convencido de que algo existe, aun cuando no se pueda ver” Hebreos 11:1 (Traducción en lenguaje actual).
Queremos invitarte a que veas de principio a fin el siguiente vídeo y no pierdas ningún detalle, este es uno de esos vídeos que nos muestran lo que la fe en Dios es capaz de hacer, pero sobre todo, el Poder Sobrenatural y Creativo de Dios para ayudarnos en la necesidad.
Obsérvalo desde acá:
VIENDO LO QUE DIOS VE
Siempre que el Señor levanta a una persona para realizar una tarea de evangelización total e indispensable (porque el Señor quiere que todos procedan al arrepentimiento) existe un grupo que se opone. La biblia nos enseña que debemos mostrar las grandes obras de nuestro Dios a través de un buen testimonio, de predicar su palabra, de congregarnos siempre y por sobre todas las cosas, de estar siempre unidos. En esto se conocerá que somos sus discípulos.
Dice la Biblia: Saulo, respirando aún amenazas y muerte contra los discípulos del Señor, vino al sumo sacerdote, y le pidió cartas para la sinagoga de Damasco, a fin de que si hallase algunos hombres o mujeres de este camino, los trajese presos a Jerusalén. Mas yendo por el camino, aconteció que al llegar cerca de Damasco, repentinamente le rodeó un resplandor del cielo; y cayendo en tierra, oyó una voz que le decía: Saulo, Saulo, ¿por qué me persigues? Él dijo: ¿Quién eres, Señor? Y le dijo: Yo soy Jesús, a quién tú persigues; dura cosa te es dar coces contra el aguijón. Él, temblando y temeroso, dijo: Señor, ¿qué quieres que yo haga? Y el Señor le dijo: Levántate y entra en la ciudad, y se te dirá lo que debes hacer. Y los hombres que iban con Saulo se pararon atónitos, oyendo a la verdad la voz, más sin ver a nadie. Hechos 9:1-7 (VRV’60)
La conversión de Pablo fue toda por pura gracia; Dios repentinamente irrumpió en su misión asesina y por gracia le transformó en una nueva persona.
Aquí hay principios que se muestran ante nosotros. Hay muchas personas alrededor nuestro, que están de acuerdo hacia dónde vamos y todo; que nos acompañan, que oran con nosotros, que leen la biblia con nosotros pero, según el relato bíblico, oyen a la verdad la voz de Dios, pero no tienen la visión que nos es revelada.
En el mover del Espíritu Santo, no todos se atreven a meterse; algunos miran la cruz y creen que Jesús murió por ellos, y nada más, luego se quedan allí contemplando; otros aman profundamente de verdad al Señor y se atreven a pasar por dicha cruz. Son estos últimos los que alcanzan la revelación de la visión del Señor.
Jesús tenía muchos discípulos pero tenía doce apóstoles, y entre esos doce había solo a tres que les permitió ver la transfiguración (revelación, visión) en el monte. Él también dice que el que con Él no junta, entonces desparrama.
Si nosotros estamos viendo el mover del Espíritu de Dios en un lugar y no nos hacemos parte de ese mover, entonces somos del bando de los que desparrama, o sea, estamos en contra del propósito del Señor.
Si yo no creyese que Dios dio la visión de esta página para el propósito de extensión del reino, entonces jamás me hubiera sumado al extendérseme el privilegio de dicha participación. Dios bendiga y recompense a todas las personas que trabajan en destellosdesugloria; y espero ser un aporte positivo.
Hay una historia que también ilustra este principio. Está en el libro de Reyes y dice:
Dijo entonces Eliseo: Oíd palabra de Jehová: Así dijo Jehová: mañana a estas horas valdrá el seah de flor de harina un siclo, y dos seahs de cebadas un siclo, a la puerta de Samaria. Y un príncipe sobre cuyo brazo el rey se apoyaba, respondió al varón de Dios, y dijo: si Jehová hiciese ahora ventanas en el cielo, ¿sería esto así? Y él dijo: He aquí tú lo verás con tus ojos, mas no comerás de ello. 2 Reyes 7:1-2 (VRV’60)
La capital fue sitiada y la comida más berreta costaba cifras exorbitantes; algunos, a causa de tal necesidad comenzaron a cometer canibalismo; en ese momento, el profeta del Señor suelta una palabra de parte de Dios. Había tanta hambre que era difícil creer que en tan poco tiempo se revirtiera tal situación.
Lo que pasa que es por fe. La mayoría de las personas, al no conocer en intimidad a Dios, no puede creer que Él puede cambiar las cosas, por más difícil que parezca. Todo lo filtran a través de la razón y, en lo que se refiere a visión y propósito de Dios, primero se entra por fe, luego se obedece y después se razona.
Lo cierto es que a la hora señalada del siguiente día, sucedió tal como el profeta dijo. El señor se valió de un ruido y cuatro leprosos para cumplir con lo que había prometido, hacer huir a los que sitiaron la ciudad, dejando todo el botín y muchísimas provisiones; fueron dadas las buenas nuevas a los habitantes de Samaria y, el opositor, el incrédulo, aquel que dudó de la palabra de Dios fue atropellado por la muchedumbre, ya que estaba a la puerta de la ciudad; cumpliéndose así lo que el profeta había dicho.
No son pocas las personas que se paralizan por el miedo al Espíritu Santo y a causa de ello no reciben toda la bendición que Dios tiene para ellos. La biblia dice: El temor de YHVH es el principio de la sabiduría. Y el conocimiento del Santísimo es la inteligencia. Proverbios 9:10 (Biblia Textual) Vale decir que al tener el Espíritu Santo en nosotros nos da discernimiento, nos revela al Cristo y, por ende, abrimos nuestro corazón al amor de Dios, el cuál desecha todo temor.
¡Creed en YHVH vuestro Dios y permaneceréis firmes! ¡Creed a sus profetas y triunfareis!
2 Crónicas 20:20b (Biblia Textual)
Autor: Gustavo J. Iriart
Escrito para www.destellodesugloria.org
VIENDO LO QUE DIOS VE
Siempre que el Señor levanta a una persona para realizar una tarea de evangelización total e indispensable (porque el Señor quiere que todos procedan al arrepentimiento) existe un grupo que se opone. La biblia nos enseña que debemos mostrar las grandes obras de nuestro Dios a través de un buen testimonio, de predicar su palabra, de congregarnos siempre y por sobre todas las cosas, de estar siempre unidos. En esto se conocerá que somos sus discípulos.
Dice la Biblia: Saulo, respirando aún amenazas y muerte contra los discípulos del Señor, vino al sumo sacerdote, y le pidió cartas para la sinagoga de Damasco, a fin de que si hallase algunos hombres o mujeres de este camino, los trajese presos a Jerusalén. Mas yendo por el camino, aconteció que al llegar cerca de Damasco, repentinamente le rodeó un resplandor del cielo; y cayendo en tierra, oyó una voz que le decía: Saulo, Saulo, ¿por qué me persigues? Él dijo: ¿Quién eres, Señor? Y le dijo: Yo soy Jesús, a quién tú persigues; dura cosa te es dar coces contra el aguijón. Él, temblando y temeroso, dijo: Señor, ¿qué quieres que yo haga? Y el Señor le dijo: Levántate y entra en la ciudad, y se te dirá lo que debes hacer. Y los hombres que iban con Saulo se pararon atónitos, oyendo a la verdad la voz, más sin ver a nadie. Hechos 9:1-7 (VRV’60)
La conversión de Pablo fue toda por pura gracia; Dios repentinamente irrumpió en su misión asesina y por gracia le transformó en una nueva persona.
Aquí hay principios que se muestran ante nosotros. Hay muchas personas alrededor nuestro, que están de acuerdo hacia dónde vamos y todo; que nos acompañan, que oran con nosotros, que leen la biblia con nosotros pero, según el relato bíblico, oyen a la verdad la voz de Dios, pero no tienen la visión que nos es revelada.
En el mover del Espíritu Santo, no todos se atreven a meterse; algunos miran la cruz y creen que Jesús murió por ellos, y nada más, luego se quedan allí contemplando; otros aman profundamente de verdad al Señor y se atreven a pasar por dicha cruz. Son estos últimos los que alcanzan la revelación de la visión del Señor.
Jesús tenía muchos discípulos pero tenía doce apóstoles, y entre esos doce había solo a tres que les permitió ver la transfiguración (revelación, visión) en el monte. Él también dice que el que con Él no junta, entonces desparrama.
Si nosotros estamos viendo el mover del Espíritu de Dios en un lugar y no nos hacemos parte de ese mover, entonces somos del bando de los que desparrama, o sea, estamos en contra del propósito del Señor.
Si yo no creyese que Dios dio la visión de esta página para el propósito de extensión del reino, entonces jamás me hubiera sumado al extendérseme el privilegio de dicha participación. Dios bendiga y recompense a todas las personas que trabajan en destellosdesugloria; y espero ser un aporte positivo.
Hay una historia que también ilustra este principio. Está en el libro de Reyes y dice:
Dijo entonces Eliseo: Oíd palabra de Jehová: Así dijo Jehová: mañana a estas horas valdrá el seah de flor de harina un siclo, y dos seahs de cebadas un siclo, a la puerta de Samaria. Y un príncipe sobre cuyo brazo el rey se apoyaba, respondió al varón de Dios, y dijo: si Jehová hiciese ahora ventanas en el cielo, ¿sería esto así? Y él dijo: He aquí tú lo verás con tus ojos, mas no comerás de ello. 2 Reyes 7:1-2 (VRV’60)
La capital fue sitiada y la comida más berreta costaba cifras exorbitantes; algunos, a causa de tal necesidad comenzaron a cometer canibalismo; en ese momento, el profeta del Señor suelta una palabra de parte de Dios. Había tanta hambre que era difícil creer que en tan poco tiempo se revirtiera tal situación.
Lo que pasa que es por fe. La mayoría de las personas, al no conocer en intimidad a Dios, no puede creer que Él puede cambiar las cosas, por más difícil que parezca. Todo lo filtran a través de la razón y, en lo que se refiere a visión y propósito de Dios, primero se entra por fe, luego se obedece y después se razona.
Lo cierto es que a la hora señalada del siguiente día, sucedió tal como el profeta dijo. El señor se valió de un ruido y cuatro leprosos para cumplir con lo que había prometido, hacer huir a los que sitiaron la ciudad, dejando todo el botín y muchísimas provisiones; fueron dadas las buenas nuevas a los habitantes de Samaria y, el opositor, el incrédulo, aquel que dudó de la palabra de Dios fue atropellado por la muchedumbre, ya que estaba a la puerta de la ciudad; cumpliéndose así lo que el profeta había dicho.
No son pocas las personas que se paralizan por el miedo al Espíritu Santo y a causa de ello no reciben toda la bendición que Dios tiene para ellos. La biblia dice: El temor de YHVH es el principio de la sabiduría. Y el conocimiento del Santísimo es la inteligencia. Proverbios 9:10 (Biblia Textual) Vale decir que al tener el Espíritu Santo en nosotros nos da discernimiento, nos revela al Cristo y, por ende, abrimos nuestro corazón al amor de Dios, el cuál desecha todo temor.
¡Creed en YHVH vuestro Dios y permaneceréis firmes! ¡Creed a sus profetas y triunfareis!
2 Crónicas 20:20b (Biblia Textual)
Autor: Gustavo J. Iriart
Escrito para www.destellodesugloria.org
Video Reflexivo
“¡Lánzate!”

A veces en la vida necesitaremos confiar de una forma total en lo que Dios es capaz de hacer. Quiza en algun momento de tu vida lo que Dios te esta mandando a hacer lo vez complicado o peligro, sin embargo tienes que saber que Dios siempre querrá lo mejor para ti y que si Él esta demandando algo de ti, es porque en Él estaras seguro.
La Biblia dice: “Pon tu vida en sus manos, confía plenamente en él, y él actuará en tu favor” Salmos 37:5 (Traducción en lenguaje actual).
¿Serias capaz de confiar totalmente en Dios en esos momentos en donde los recursos de cualquier tipo se terminan?, Hoy queremos invitarte a que reflexiones en el siguiente video.
Puedes disfrutarlo desde acá:
Video Reflexivo
“¡Lánzate!”

A veces en la vida necesitaremos confiar de una forma total en lo que Dios es capaz de hacer. Quiza en algun momento de tu vida lo que Dios te esta mandando a hacer lo vez complicado o peligro, sin embargo tienes que saber que Dios siempre querrá lo mejor para ti y que si Él esta demandando algo de ti, es porque en Él estaras seguro.
La Biblia dice: “Pon tu vida en sus manos, confía plenamente en él, y él actuará en tu favor” Salmos 37:5 (Traducción en lenguaje actual).
¿Serias capaz de confiar totalmente en Dios en esos momentos en donde los recursos de cualquier tipo se terminan?, Hoy queremos invitarte a que reflexiones en el siguiente video.
Puedes disfrutarlo desde acá:
ACCESO DE FE
Muchos han tenido la triste experiencia de ser abandonados por su padre o su madre. Los hogares destruidos, las diferencias de creencia, el vicio de las drogas o el alcohol, y aun el aislamiento sicológico pueden dejar a los niños afectados por esta pérdida. Este dolor puede persistir aun siendo adultos.
Dios puede ocupar ese lugar en nuestras vidas, llenar ese vacío y sanar esa herida. Él puede dirigirnos hacia adultos que pueden ser para nosotros padres o madres. El amor de Dios basta para todo.
Hay quien dice: “puertas grandes son abiertas por bisagras pequeñas”.
Para todos los creyentes en Cristo, Dios tiene un plan de acción, de eso podemos estar seguros. Puede que exceda todos nuestros sueños. Dios hará todo abundantemente, más de lo que hayamos imaginado.
La biblia dice: Enséñame, oh Jehová, tu camino, Y guíame por senda de rectitud a causa de mis enemigos. No me entregues a la voluntad de mis enemigos; porque se han levantado contra mí testigos falsos, y los que respiran crueldad. Hubiera yo desmayado, si no creyese que veré la bondad de Jehová en la tierra de los vivientes. Aguarda a Jehová; Esfuérzate, y aliéntese tu corazón; Sí, espera a Jehová. Salmo 27:11-14 Reina Valera Revisada (1960)
David sabía por experiencia lo que significaba esperar al Señor. Había sido ungido rey a la edad de dieciséis años, pero no fue rey sino hasta que tuvo treinta. Mientras tanto, el celoso rey Saúl lo estuvo persiguiendo por todo el desierto. David tuvo que esperar en Dios en cuanto al cumplimiento de su promesa de que algún día sería rey. Más tarde, después de convertirse en rey, se vio perseguido por Absalón, su hijo rebelde.
La “tierra de los vivientes” significa simplemente esta vida. Es obvio que David estaba pasando por una prueba, pero tenía la confianza de que en esta vida presente Dios lo ayudaría a salir del apuro.
Esperar en Dios no es fácil. A menudo parece que no está respondiendo a nuestras oraciones o que no comprende la urgencia de nuestra situación. Esa clase de pensamiento implica que Dios no lleva las riendas o que no es justo. Pero vale el esfuerzo de esperar en Dios. Lamentaciones 3.24–26 nos hace un llamado a la esperanza y a esperar en el Señor ya que a menudo Dios utiliza la espera para refrescarnos, renovarnos y enseñarnos. Usemos esos momentos de espera para descubrir lo que Dios puede estar tratando de enseñarnos en el proceso.
Dios sólo espera que nos rindamos a Él y estemos dispuestos a estar en el lugar en que nos ha puesto. Dejemos que Él nos convierta en su gran arma de justicia. No nos impacientemos ni nos alarmemos si por un tiempo Dios decide dejarnos como en un estante en vez de lanzarnos a un gran proyecto porque, Él sabe lo que hace. Mientras tanto busquemos ser una “flecha afilada” y listo para ser “lanzados” conforme a su tiempo divino y para su gloria.
Para activar el plan de acción que el Señor tiene con cada uno de nosotros es indispensable tener fe. “Es, pues, la fe la certeza de lo que se espera, la convicción de lo que no se ve.” Hebreos 11:1 (VRV’60)
Porque sin fe es imposible agradar a Dios; debemos entonces basarnos en sus promesas y caminar por su Palabra para poder tener Acceso de fe. Saber esperar en Dios hace que tengamos un corazón como el de David; un corazón conforme a Dios.
Aguarda a Jehová; Esfuérzate, y aliéntese tu corazón; Sí, espera a Jehová. Salmo 27:14 Reina Valera Revisada (1960)
Autor: Gustavo J. Iriart
Escrito para www.destellodesugloria.org
ACCESO DE FE
Muchos han tenido la triste experiencia de ser abandonados por su padre o su madre. Los hogares destruidos, las diferencias de creencia, el vicio de las drogas o el alcohol, y aun el aislamiento sicológico pueden dejar a los niños afectados por esta pérdida. Este dolor puede persistir aun siendo adultos.
Dios puede ocupar ese lugar en nuestras vidas, llenar ese vacío y sanar esa herida. Él puede dirigirnos hacia adultos que pueden ser para nosotros padres o madres. El amor de Dios basta para todo.
Hay quien dice: “puertas grandes son abiertas por bisagras pequeñas”.
Para todos los creyentes en Cristo, Dios tiene un plan de acción, de eso podemos estar seguros. Puede que exceda todos nuestros sueños. Dios hará todo abundantemente, más de lo que hayamos imaginado.
La biblia dice: Enséñame, oh Jehová, tu camino, Y guíame por senda de rectitud a causa de mis enemigos. No me entregues a la voluntad de mis enemigos; porque se han levantado contra mí testigos falsos, y los que respiran crueldad. Hubiera yo desmayado, si no creyese que veré la bondad de Jehová en la tierra de los vivientes. Aguarda a Jehová; Esfuérzate, y aliéntese tu corazón; Sí, espera a Jehová. Salmo 27:11-14 Reina Valera Revisada (1960)
David sabía por experiencia lo que significaba esperar al Señor. Había sido ungido rey a la edad de dieciséis años, pero no fue rey sino hasta que tuvo treinta. Mientras tanto, el celoso rey Saúl lo estuvo persiguiendo por todo el desierto. David tuvo que esperar en Dios en cuanto al cumplimiento de su promesa de que algún día sería rey. Más tarde, después de convertirse en rey, se vio perseguido por Absalón, su hijo rebelde.
La “tierra de los vivientes” significa simplemente esta vida. Es obvio que David estaba pasando por una prueba, pero tenía la confianza de que en esta vida presente Dios lo ayudaría a salir del apuro.
Esperar en Dios no es fácil. A menudo parece que no está respondiendo a nuestras oraciones o que no comprende la urgencia de nuestra situación. Esa clase de pensamiento implica que Dios no lleva las riendas o que no es justo. Pero vale el esfuerzo de esperar en Dios. Lamentaciones 3.24–26 nos hace un llamado a la esperanza y a esperar en el Señor ya que a menudo Dios utiliza la espera para refrescarnos, renovarnos y enseñarnos. Usemos esos momentos de espera para descubrir lo que Dios puede estar tratando de enseñarnos en el proceso.
Dios sólo espera que nos rindamos a Él y estemos dispuestos a estar en el lugar en que nos ha puesto. Dejemos que Él nos convierta en su gran arma de justicia. No nos impacientemos ni nos alarmemos si por un tiempo Dios decide dejarnos como en un estante en vez de lanzarnos a un gran proyecto porque, Él sabe lo que hace. Mientras tanto busquemos ser una “flecha afilada” y listo para ser “lanzados” conforme a su tiempo divino y para su gloria.
Para activar el plan de acción que el Señor tiene con cada uno de nosotros es indispensable tener fe. “Es, pues, la fe la certeza de lo que se espera, la convicción de lo que no se ve.” Hebreos 11:1 (VRV’60)
Porque sin fe es imposible agradar a Dios; debemos entonces basarnos en sus promesas y caminar por su Palabra para poder tener Acceso de fe. Saber esperar en Dios hace que tengamos un corazón como el de David; un corazón conforme a Dios.
Aguarda a Jehová; Esfuérzate, y aliéntese tu corazón; Sí, espera a Jehová. Salmo 27:14 Reina Valera Revisada (1960)
Autor: Gustavo J. Iriart
Escrito para www.destellodesugloria.org




0