www.Bendiceme.net   Bendiceme Network www.Bendiceme.com www.Blessingg.com www.Enhacore.com www.SaciaTuSed.com www.C-Lyrics.com www.MovilesCristianos.com www.PlanetaCristiano.com www.OurChristianVideos.com www.TusVideosCristianos.com www.TusAmigosCristianos.com www.YouTubeFreeVideo.com Videos Cristianos - Musica Cristiana www.ForodeOracion.com

Sé honest@ con Dios

0

Sé honest@ con Dios

Hace un tiempo atrás escuchaba la conferencia que un joven predicador daba a un grupo de personas en EEUU, dentro de las muchas cosas que dijo, mencionó una que quedó muy grabada en mi memoria.

Contaba la historia de un joven que había intentado suicidarse, la familia estaba consternada porque nunca notó que algo le ocurría. Sus hermanos sufrían, sus padres se recriminaban mutuamente la responsabilidad que tenían en el hecho. El joven estaba conectado a un ventilador mecánico con riesgo vital y en los pasillos del hospital sólo se respirada dolor y desesperanza. Así fueron pasando los días y cada vez los rostros se iban tornando más grises. La hermana menor del joven pidió autorización para visitarlo y se lo permitieron. Entró sola a la habitación y los gritos alertaron a los familiares que estaban en la sala de espera; asustados abrieron la puerta para ver qué era lo que ocurría y escucharon los gritos desgarradores de la niña diciendo: ¿por qué nos hiciste esto?, ¿por qué no pediste ayuda?, ¿por qué tenías que hacerlo de esta forma?, ¡odio lo que hiciste!, ¡mira como estamos sufriendo! Volvieron a cerrar la puerta y se echaron a llorar. Todos los que estaban en la sala de espera pensaban como la niña. Alguien tenía que ser honesto…

Esta historia me recuerda a nosotros mismos. Muchas veces nos sentimos solos, tristes, abatidos por las circunstancias y cuando nos preguntan cómo estamos, ponemos una sonrisa que oculta nuestro verdadero sentimiento, como si fuese necesario aparentar que siempre estamos bien, cosa que no es real. Es posible, dirás tú, que en Cristo tenemos paz y contentamiento permanente, y estoy de acuerdo contigo, pero tampoco podemos negar que hay días más difíciles que otros y ésos no nos hacen menos “dignos” de recibir el amor de nuestro Padre. Tal vez la tristeza en vez de durarnos tres días, nos durará 3 horas…pero también la vamos a experimentar porque nuestro organismo está programado para sentirla.

Lo anterior me recuerda al pasaje que aparece al principio del libro de Nehemías. Hananí, hermano de Nehemías le cuenta que la muralla de Jerusalén fue derribada, y que las puertas fueron consumidas por el fuego. Ante esta fatídica noticia, Nehemías responde lo siguiente:

Cuando oí esto, me senté a llorar. De hecho, durante varios días estuve de duelo, ayuné y oré al Dios del cielo” Nehemías 1:4 (NTV)

Nehemías nos da un claro ejemplo de reacción ante una mala noticia. Él era un hombre de Dios, fue tremendamente valiente, pero él ante esta noticia LLORÓ COMO CUALQUIER SER HUMANO, es más, DURANTE VARIOS DÍAS ESTUVO DE DUELO y creo que todos compartimos que cuando se está en un duelo, precisamente no se es el ser más optimista que pisa la tierra, si no todo lo contrario (claro está, dependiendo en qué etapa del duelo estemos, pero inicialmente este considera mucha tristeza y desazón). Este hombre fue honesto con Dios y le mostró su dolor, su pena, su tristeza y amargura. Todo lo anterior lo acompañó de oración y ayuno.

Quiero enfatizar esto último. No es necesario ser fuerte como una roca para Dios, no es necesario aparentar con Él que las cosas no nos duelen. No importa qué tan frágiles luzcamos frente a Él. Él siempre creerá que somos fuertes porque somos Sus hijos y tenemos Su poder, pero también sabe cuál es nuestra naturaleza.

¡Dios no se espanta con tus lágrimas o con tus berrinches!

De hecho, Él los está esperando para empezar a actuar. La próxima vez que vivas una situación difícil, te invito a ser honesto/a con Dios y si necesitas llorar tres días seguidos, lo hagas, hasta que estés preparado para orar y ayunar.

Autora: Poly Toro

Escrito para www.destellodesugloria.org

Sé honest@ con Dios

Hace un tiempo atrás escuchaba la conferencia que un joven predicador daba a un grupo de personas en EEUU, dentro de las muchas cosas que dijo, mencionó una que quedó muy grabada en mi memoria.

Contaba la historia de un joven que había intentado suicidarse, la familia estaba consternada porque nunca notó que algo le ocurría. Sus hermanos sufrían, sus padres se recriminaban mutuamente la responsabilidad que tenían en el hecho. El joven estaba conectado a un ventilador mecánico con riesgo vital y en los pasillos del hospital sólo se respirada dolor y desesperanza. Así fueron pasando los días y cada vez los rostros se iban tornando más grises. La hermana menor del joven pidió autorización para visitarlo y se lo permitieron. Entró sola a la habitación y los gritos alertaron a los familiares que estaban en la sala de espera; asustados abrieron la puerta para ver qué era lo que ocurría y escucharon los gritos desgarradores de la niña diciendo: ¿por qué nos hiciste esto?, ¿por qué no pediste ayuda?, ¿por qué tenías que hacerlo de esta forma?, ¡odio lo que hiciste!, ¡mira como estamos sufriendo! Volvieron a cerrar la puerta y se echaron a llorar. Todos los que estaban en la sala de espera pensaban como la niña. Alguien tenía que ser honesto…

Esta historia me recuerda a nosotros mismos. Muchas veces nos sentimos solos, tristes, abatidos por las circunstancias y cuando nos preguntan cómo estamos, ponemos una sonrisa que oculta nuestro verdadero sentimiento, como si fuese necesario aparentar que siempre estamos bien, cosa que no es real. Es posible, dirás tú, que en Cristo tenemos paz y contentamiento permanente, y estoy de acuerdo contigo, pero tampoco podemos negar que hay días más difíciles que otros y ésos no nos hacen menos “dignos” de recibir el amor de nuestro Padre. Tal vez la tristeza en vez de durarnos tres días, nos durará 3 horas…pero también la vamos a experimentar porque nuestro organismo está programado para sentirla.

Lo anterior me recuerda al pasaje que aparece al principio del libro de Nehemías. Hananí, hermano de Nehemías le cuenta que la muralla de Jerusalén fue derribada, y que las puertas fueron consumidas por el fuego. Ante esta fatídica noticia, Nehemías responde lo siguiente:

Cuando oí esto, me senté a llorar. De hecho, durante varios días estuve de duelo, ayuné y oré al Dios del cielo” Nehemías 1:4 (NTV)

Nehemías nos da un claro ejemplo de reacción ante una mala noticia. Él era un hombre de Dios, fue tremendamente valiente, pero él ante esta noticia LLORÓ COMO CUALQUIER SER HUMANO, es más, DURANTE VARIOS DÍAS ESTUVO DE DUELO y creo que todos compartimos que cuando se está en un duelo, precisamente no se es el ser más optimista que pisa la tierra, si no todo lo contrario (claro está, dependiendo en qué etapa del duelo estemos, pero inicialmente este considera mucha tristeza y desazón). Este hombre fue honesto con Dios y le mostró su dolor, su pena, su tristeza y amargura. Todo lo anterior lo acompañó de oración y ayuno.

Quiero enfatizar esto último. No es necesario ser fuerte como una roca para Dios, no es necesario aparentar con Él que las cosas no nos duelen. No importa qué tan frágiles luzcamos frente a Él. Él siempre creerá que somos fuertes porque somos Sus hijos y tenemos Su poder, pero también sabe cuál es nuestra naturaleza.

¡Dios no se espanta con tus lágrimas o con tus berrinches!

De hecho, Él los está esperando para empezar a actuar. La próxima vez que vivas una situación difícil, te invito a ser honesto/a con Dios y si necesitas llorar tres días seguidos, lo hagas, hasta que estés preparado para orar y ayunar.

Autora: Poly Toro

Escrito para www.destellodesugloria.org

Suspiro de Gratitud

0

Posted on : 10-03-2012 | By : Temas y Devocionales Cristianos | In : Devocional, Devocional Corto, Devocional Cristiano, Devocionales, Devocionales Cortos, devocionales Cristianos, Gratitud, Kari Gazo

Suspiro de Gratitud

En esta vida todo lo que se necesita para ser feliz tiene nombre y se llama ¡Cristo!

En Él está todo, al meditar en su palabra, en sus promesas, en su sacrificio y en su fidelidad, ¡NO HAY PALABRAS! No hay nada que decir, es solamente el corazón rendido a Él, el que conoce cada uno de los corazones puede conocer nuestra disposición y solo ver y sentir nuestro Suspiro de Gratitud.

Ese suspiro que sale desde lo más profundo de nuestro corazón, reconociendo que no debemos afanarnos por absolutamente nada, porque sabemos en quien hemos puesto la confianza, porque fuera de Él no hay nada más, porque ya no hay nada pasajero que buscar, al único a quien debemos buscar es a nuestro precioso Jesús, que es con quien nos sentimos libres, llenos de Él, con gozo y en él es el único en quien encontramos la plenitud.

¡Un suspiro MÁS! Por su bondad, por su amor, porque está con nosotros todos los días, porque lo prometió, porque es el Dios de mi vida y el de la tuya también.

Bueno, suspiramos cuando estamos enamorados, entonces, ¿Cómo se sentiría El al saber que suspiramos por El? Es un gran gesto de agradecimiento por todo lo que ha hecho por cada uno de nosotros.

Suspiremos todos los días por El, buscando su rostro, adorándole, apasionados por su presencia donde se encuentra la solución a cualquier aflicción, y el nos llenara de pasión, amor y gozo en nuestras vidas para que durante el día suspiremos mirando el cielo.

Bendice, alma mía, a Jehová,
Y bendiga todo mi ser su santo nombre.
Bendice, alma mía, a Jehová,
Y no olvides ninguno de sus beneficios.
El es quien perdona todas tus iniquidades,
El que sana todas tus dolencias;
El que rescata del hoyo tu vida,
El que te corona de favores y misericordias;
El que sacia de bien tu boca
De modo que te rejuvenezcas como el águila.

Salmos 103: 1-5

Autora: Kari Gazo

Escrito para www.destellodesugloria.org

Suspiro de Gratitud

En esta vida todo lo que se necesita para ser feliz tiene nombre y se llama ¡Cristo!

En Él está todo, al meditar en su palabra, en sus promesas, en su sacrificio y en su fidelidad, ¡NO HAY PALABRAS! No hay nada que decir, es solamente el corazón rendido a Él, el que conoce cada uno de los corazones puede conocer nuestra disposición y solo ver y sentir nuestro Suspiro de Gratitud.

Ese suspiro que sale desde lo más profundo de nuestro corazón, reconociendo que no debemos afanarnos por absolutamente nada, porque sabemos en quien hemos puesto la confianza, porque fuera de Él no hay nada más, porque ya no hay nada pasajero que buscar, al único a quien debemos buscar es a nuestro precioso Jesús, que es con quien nos sentimos libres, llenos de Él, con gozo y en él es el único en quien encontramos la plenitud.

¡Un suspiro MÁS! Por su bondad, por su amor, porque está con nosotros todos los días, porque lo prometió, porque es el Dios de mi vida y el de la tuya también.

Bueno, suspiramos cuando estamos enamorados, entonces, ¿Cómo se sentiría El al saber que suspiramos por El? Es un gran gesto de agradecimiento por todo lo que ha hecho por cada uno de nosotros.

Suspiremos todos los días por El, buscando su rostro, adorándole, apasionados por su presencia donde se encuentra la solución a cualquier aflicción, y el nos llenara de pasión, amor y gozo en nuestras vidas para que durante el día suspiremos mirando el cielo.

Bendice, alma mía, a Jehová,
Y bendiga todo mi ser su santo nombre.
Bendice, alma mía, a Jehová,
Y no olvides ninguno de sus beneficios.
El es quien perdona todas tus iniquidades,
El que sana todas tus dolencias;
El que rescata del hoyo tu vida,
El que te corona de favores y misericordias;
El que sacia de bien tu boca
De modo que te rejuvenezcas como el águila.

Salmos 103: 1-5

Autora: Kari Gazo

Escrito para www.destellodesugloria.org

Reflexión: Viviendo en Conflicto

0

VIVIENDO EN CONFLICTO

Cita bíblica: Romanos 7.18-25

Una verdad es muy cierta y que no acabamos de entender, que de una u otra forma somos esclavos, ¡síí!, así como lo estas leyendo podemos ser esclavos del pecado o bien tomar la mejor elección que es convertirnos en esclavos de Cristo Jesús y su doctrina, que no es otra cosa que convertirnos al evangelio y alcanzar las promesas que Dios a través de su Hijo le hizo a la humanidad, que es obtener la salvación, el perdón y la vida eterna. El apóstol Pablo en este libro escrito al pueblo romano nos revela el gran conflicto que libraba en su interior en contra del pecado; una lucha entre la carne y la mente (entre lo físico y lo espiritual), esta era constante y difícil para él como ser humano. El apóstol reconocía su naturaleza humana (pecaminosa) y la debilidad carnal que lo incitaba a pecar convirtiéndolo de esta manera en un esclavo; sin embargo su interior le indicaba que no era correcto lo que su cuerpo deseaba ya que lo orillaba a caer en pecado y volverse un ser cautivo del mal.

Esta misma lucha que libraba el apóstol 2000 años atrás aproximadamente, es la misma que libramos todos los seres humanos hoy día, ya sean conversos o inconversos, porque nuestra misma naturaleza humana que es pecaminosa muchas veces nos invita a pecar, ya sea por medio de una palabra (mentira, insulto o una blasfemia), con la mirada, con el pensamiento, con una acción o una actitud. Muchos/as piensan que pecar solamente es a través de la carne (el sexo en todas sus manifestaciones), pero no es así ya que el pecado se presenta de muchas formas; por ejemplo: Una persona que codicia lo que otro tiene, o bien, la que es envidiosa, la que murmura de otra persona, la que es rencillosa, la persona chismosa, la que es egoísta, el avaro, el despilfarrador, en fin hay un sinnúmero de formas manifiestas del pecado. Como ser humano yo sé que cada día sostienes una batalla en tu interior por tratar de no fallar a los tuyos, o a ti mismo, y en el caso de que ya conozcas el evangelio de no fallarle a Dios que es lo más importante. La mente tiene un poder incomparable en el hombre, ya que a través de ella puedes alcanzar la cima del éxito en todo lo que emprendas, o bien, puede ser que te lleve al mismo abismo de la derrota o el fracaso. Cuantas veces te has preguntado si lo que estas haciendo es correcto o incorrecto, si vale la pena intentarlo o no, si te animas a correr un riesgo, o bien mejor permanecer donde y como estas. Es ahí donde comienza tu lucha o el conflicto en tu interior, es entonces donde vienen los siguientes cuestionamientos ¿lo hago o no lo hago? ¿Lo tomo o lo dejo? ¿Lo acepto o lo rechazo? Esa lucha interna mi hermano es la que manifiesta el apóstol Pablo en su carta a los romanos, y es la misma que en un momento dado también tu presentas entre tu carne y tu espíritu, donde tu carne (tu cuerpo) te impulsa a hacerlo, y tu mente o tu conciencia te grita ¡¡NO LO HAGAS!! ¡¡Qué difícil resulta manejar el libre albedrío!! Sobre todo aquellos que aún no conocen de Cristo Jesús, del poder de su palabra, de las promesas y del gran amor que Él tiene hacia nosotros. Es por eso que el apóstol Pablo en los versos 24 y 25 declara < < ¡soy un pobre desgraciado! ¿Quién me libertará de esta vida dominada por el pecado y la muerte? ¡GRACIAS A DIOS! La respuesta está en JESUCRISTO NUESTRO SEÑOR.

Tú también mi hermano al igual que todos debemos agradecer por siempre a Dios, por habernos dado a su hijo amado en sacrificio para la salvación de la toda la humanidad; reconocer que por su sangre todos hemos sido perdonados, y que por su muerte nosotros gozamos de la promesa de vida eterna. Recuerda que en la vida todo es vano, pero no así la muerte de nuestro Señor, ya que a través de ella trajo la salvación a todos aquellos que en Él creen y así también la reconciliación con Dios.

A ti mi amigo que aún no te has acercado al Señor por razones diversas, hoy te digo que este es el día que Él destino para ti para que vengas a su lado, dobles tus rodillas, abras tu corazón y declares con tu boca que Jesús es el Señor; que delante de Él te arrepientas de todos tus pecados y te entregues a Él. Te puedo asegurar que en ese preciso momento te tomará en su brazos, te dirá a tu corazón hijo mío te estaba esperando para decirte que te he amado y te amaré por siempre; que nunca me he apartado de ti, que ya no estarás solo y que tus batallas YO LAS PELEARÉ por ti. Experimentarás una sensación tan hermosa, tus cargas y temores desaparecerán y gozarás de la paz que solo el Señor a través de su Santo Espíritu te puede dar. Te invito a que te atrevas a emprender esta aventura tan maravillosa y única y te garantizo en el nombre de Jesús que no te arrepentirás; porque todo aquel que se entrega a Jesús ¡¡vivirá!! Amén

Autor: Victor Culebro

Escrito para: www.destellodesugloria.org

VIVIENDO EN CONFLICTO

Cita bíblica: Romanos 7.18-25

Una verdad es muy cierta y que no acabamos de entender, que de una u otra forma somos esclavos, ¡síí!, así como lo estas leyendo podemos ser esclavos del pecado o bien tomar la mejor elección que es convertirnos en esclavos de Cristo Jesús y su doctrina, que no es otra cosa que convertirnos al evangelio y alcanzar las promesas que Dios a través de su Hijo le hizo a la humanidad, que es obtener la salvación, el perdón y la vida eterna. El apóstol Pablo en este libro escrito al pueblo romano nos revela el gran conflicto que libraba en su interior en contra del pecado; una lucha entre la carne y la mente (entre lo físico y lo espiritual), esta era constante y difícil para él como ser humano. El apóstol reconocía su naturaleza humana (pecaminosa) y la debilidad carnal que lo incitaba a pecar convirtiéndolo de esta manera en un esclavo; sin embargo su interior le indicaba que no era correcto lo que su cuerpo deseaba ya que lo orillaba a caer en pecado y volverse un ser cautivo del mal.

Esta misma lucha que libraba el apóstol 2000 años atrás aproximadamente, es la misma que libramos todos los seres humanos hoy día, ya sean conversos o inconversos, porque nuestra misma naturaleza humana que es pecaminosa muchas veces nos invita a pecar, ya sea por medio de una palabra (mentira, insulto o una blasfemia), con la mirada, con el pensamiento, con una acción o una actitud. Muchos/as piensan que pecar solamente es a través de la carne (el sexo en todas sus manifestaciones), pero no es así ya que el pecado se presenta de muchas formas; por ejemplo: Una persona que codicia lo que otro tiene, o bien, la que es envidiosa, la que murmura de otra persona, la que es rencillosa, la persona chismosa, la que es egoísta, el avaro, el despilfarrador, en fin hay un sinnúmero de formas manifiestas del pecado. Como ser humano yo sé que cada día sostienes una batalla en tu interior por tratar de no fallar a los tuyos, o a ti mismo, y en el caso de que ya conozcas el evangelio de no fallarle a Dios que es lo más importante. La mente tiene un poder incomparable en el hombre, ya que a través de ella puedes alcanzar la cima del éxito en todo lo que emprendas, o bien, puede ser que te lleve al mismo abismo de la derrota o el fracaso. Cuantas veces te has preguntado si lo que estas haciendo es correcto o incorrecto, si vale la pena intentarlo o no, si te animas a correr un riesgo, o bien mejor permanecer donde y como estas. Es ahí donde comienza tu lucha o el conflicto en tu interior, es entonces donde vienen los siguientes cuestionamientos ¿lo hago o no lo hago? ¿Lo tomo o lo dejo? ¿Lo acepto o lo rechazo? Esa lucha interna mi hermano es la que manifiesta el apóstol Pablo en su carta a los romanos, y es la misma que en un momento dado también tu presentas entre tu carne y tu espíritu, donde tu carne (tu cuerpo) te impulsa a hacerlo, y tu mente o tu conciencia te grita ¡¡NO LO HAGAS!! ¡¡Qué difícil resulta manejar el libre albedrío!! Sobre todo aquellos que aún no conocen de Cristo Jesús, del poder de su palabra, de las promesas y del gran amor que Él tiene hacia nosotros. Es por eso que el apóstol Pablo en los versos 24 y 25 declara < < ¡soy un pobre desgraciado! ¿Quién me libertará de esta vida dominada por el pecado y la muerte? ¡GRACIAS A DIOS! La respuesta está en JESUCRISTO NUESTRO SEÑOR.

Tú también mi hermano al igual que todos debemos agradecer por siempre a Dios, por habernos dado a su hijo amado en sacrificio para la salvación de la toda la humanidad; reconocer que por su sangre todos hemos sido perdonados, y que por su muerte nosotros gozamos de la promesa de vida eterna. Recuerda que en la vida todo es vano, pero no así la muerte de nuestro Señor, ya que a través de ella trajo la salvación a todos aquellos que en Él creen y así también la reconciliación con Dios.

A ti mi amigo que aún no te has acercado al Señor por razones diversas, hoy te digo que este es el día que Él destino para ti para que vengas a su lado, dobles tus rodillas, abras tu corazón y declares con tu boca que Jesús es el Señor; que delante de Él te arrepientas de todos tus pecados y te entregues a Él. Te puedo asegurar que en ese preciso momento te tomará en su brazos, te dirá a tu corazón hijo mío te estaba esperando para decirte que te he amado y te amaré por siempre; que nunca me he apartado de ti, que ya no estarás solo y que tus batallas YO LAS PELEARÉ por ti. Experimentarás una sensación tan hermosa, tus cargas y temores desaparecerán y gozarás de la paz que solo el Señor a través de su Santo Espíritu te puede dar. Te invito a que te atrevas a emprender esta aventura tan maravillosa y única y te garantizo en el nombre de Jesús que no te arrepentirás; porque todo aquel que se entrega a Jesús ¡¡vivirá!! Amén

Autor: Victor Culebro

Escrito para: www.destellodesugloria.org

Por favor guarde sus palabras

0

CRISTIANO GUARDE SUS PALABRAS En las muchas palabras no falta pecado; mas el que refrena sus labios es prudente. Proverbios 10:19 Nosotros los creyentes debemos guardar nuestras palabras. Debemos dejar de hablar como si nuestras palabras no fueran importantes y empezar a hablar como si nuestra vida dependiera de ellas, porque, de acuerdo a la [...]

Cristiano, como superar el miedo a la soledad. Parte 1

0

Cristiano, como superar el miedo a la soledad. Parte 1 “EL SEÑOR… NO TE DEJARÁ, NI TE DESAMPARARÁ” (Deuteronomio 31:6) Para superar el miedo a la soledad, debes: 1) Entender quién eres. Deja que los científicos se debatan sobre si hubo o no el “Big Bang”. ¡Si lo hubo, tú no eres resultado del mismo! [...]

Reflexión: Vuélvete a Dios

0

Vuélvete a Dios

 “Arrepentíos, porque el reino de los cielos se ha acercado.”

(Mateo 3:2)

Busquemos a Dios ahora que podemos

No habrá otra forma de ser salvos si no buscamos a Dios a través de su hijo Jesucristo. Una hermana nos enseñó que Dios no puede hacer nada si nosotros no damos el paso de fe. “Acercaos a Dios, y él se acercará a vosotros.” (Santiago 4:8a).

Por cada paso que demos para acercarnos a Dios, él también dará uno, pero en este verso Dios nos pide algo: “Pecadores, limpien sus manos y los que andan con un pie en el mundo y el otro en Cristo, santifíquense y purifíquense” (Santiago 4:8b).

Isaías 55:6-7 nos enseña algo similar: “Buscad a Jehová mientras pueda ser hallado, llamadle en tanto que está cercano. Deje el impío su camino, y el hombre inicuo sus pensamientos, y vuélvase a Jehová, el cual tendrá de él misericordia, y al Dios nuestro, el cual será amplio en perdonar.”

Aquí el Profeta Isaías nos dice que debemos buscar a Dios ahora que podemos hacerlo, porque vendrán tiempos en los que Dios no estará accesible como lo esta ahora. Oremos a Él en tanto que esta cercano a nosotros. Pero, en este pasaje también Dios a través del profeta nos pide algo: Que dejemos nuestros malos caminos y nuestros pensamientos perversos, y que nos volvamos a Dios. Solo así Dios nos puede perdonar por su gran misericordia.

No podemos ocultar nada

Dios quiere que dejemos todo lo malo, que renunciemos al pecado. NO hay escusas, podemos decir que no hay nada malo en nosotros, pero Dios todo lo sabe. Recuerdas la historia de David, la de su pecado oculto. Primero David vio a Betsabé desnuda, la codicio, la mando a traer para dormir con ella. Para encubrir el producto de su adulterio mando a matar a Urías el esposo de Betsabé, para poder tomarla como su mujer.

¿Qué fue lo que paso? David a pesar de haber pecado no quería decir nada. Aplico ese refrán que dice: Ojos que no ven, corazón que no siente. Tal vez él pudo pensar que nadie se iba a dar cuenta de todos los pecados que cometió. La Biblia dice que Dios no puede ser burlado (Gálatas 6:9). Dios observó y sabía todo lo que David hizo, así como conocía el corazón de Saúl, conocía el de David, conoce tu corazón y conoce el mío.

Dios nos confrontará

Mira este cuadro y cómo Natán confronto a David. “Jehová envió a Natán a David; y viniendo a él, le dijo: Había dos hombres en una ciudad, el uno rico, y el otro pobre. El rico tenía numerosas ovejas y vacas; pero el pobre no tenía más que una sola corderita, que él había comprado y criado, y que había crecido con él y con sus hijos juntamente, comiendo de su bocado y bebiendo de su vaso, y durmiendo en su seno; y la tenía como a una hija. Y vino uno de camino al hombre rico; y éste no quiso tomar de sus ovejas y de sus vacas, para guisar para el caminante que había venido a él, sino que tomó la oveja de aquel hombre pobre, y la preparó para aquel que había venido a él” (2 Samuel 12:1-4).

Al escuchar esta historia, David se enfurece y pide que el hombre rico sea castigado con la muerte y que devuelva lo que tomo cuatro veces. David se preguntaba ¿cómo este hombre no tuvo misericordia? (2 Samuel 12:5-6).

Aquí viene lo interesante. “Entonces dijo Natán a David: Tú eres aquel hombre. Así ha dicho Jehová, Dios de Israel: Yo te ungí por rey sobre Israel, y te libré de la mano de Saúl, y te di la casa de tu señor, y las mujeres de tu señor en tu seno; además te di la casa de Israel y de Judá; y si esto fuera poco, te habría añadido mucho más. ¿Por qué, pues, tuviste en poco la palabra de Jehová, haciendo lo malo delante de sus ojos? A Urías heteo heriste a espada, y tomaste por mujer a su mujer, y a él lo mataste con la espada de los hijos de Amón” (2 Samuel 12:6-9).

Dios sacará todo a la luz

Dios tuvo que sacar a la luz el pecado de David, confrontarlo a través del profeta Natán para que éste se pudiera arrepentir de todo corazón. Personalmente creo que si Natán no hubiere enfrentado a David, éste no se hubiera arrepentido. “Entonces dijo David a Natán: Pequé contra Jehová. Y Natán dijo a David: También Jehová ha remitido tu pecado; no morirás” (2 Samuel 12:13). No esperemos que Dios envíe a alguien para decirnos en nuestra cara todo lo malo que hemos hecho, que salga de nosotros la iniciativa de ir a Dios a pedir perdón.

David clama arrepentido

David, después de haber pecado y haber sido confrontado por el profeta Natán, escribió uno de los salmos de arrepentimiento que refleja un gran clamor a Dios, el Salmo 51. “Ten piedad de mi”, “lávame más y más de mi maldad”, “Contra ti, contra ti solo he pecado”, “Purifícame con hisopos, y seré limpio; lávame y seré más blanco que la nieve”. Después escribe una parte que creo muchos de nosotros hemos usado en nuestras oraciones cuando le pedimos perdón a Dios, o la que debería ser nuestra oración: “Crea en mí, oh Dios, un corazón limpio, y renueva un espíritu recto delante de mí. No me eches de delante de ti, y no quites de mí tu santo Espíritu” (Salmo 51:10-11).

Realmente David estaba arrepentido por lo que había hecho, y pudo experimentar que a Dios le importa más nuestro corazón que nuestros sacrificios. “Los sacrificios de Dios son el espíritu quebrantado; Al corazón contrito y humillado no despreciarás tú, oh Dios” (Salmo 51:17).

Solo a través del arrepentimiento se abrirán las puertas de la bendición de Dios en nuestras vidas. Clamemos por el perdón de Dios en nuestras vidas, y aceptemos todo lo bueno que Jesús nos ha conferido a través de su muerte y resurrección. No esperes ser confrontado, da el paso, acércate a Dios con un corazón humillado y Dios se acercará a ti.

Acérquense a Dios, y él se acercará a ustedes. Busquen a Jehová mientras pueda ser hallado, llamaénle en tanto que está cercano.

Autor: Juan Manuel Ramos Castro

Escrito para www.destellodesugloria.org

Vuélvete a Dios

 “Arrepentíos, porque el reino de los cielos se ha acercado.”

(Mateo 3:2)

Busquemos a Dios ahora que podemos

No habrá otra forma de ser salvos si no buscamos a Dios a través de su hijo Jesucristo. Una hermana nos enseñó que Dios no puede hacer nada si nosotros no damos el paso de fe. “Acercaos a Dios, y él se acercará a vosotros.” (Santiago 4:8a).

Por cada paso que demos para acercarnos a Dios, él también dará uno, pero en este verso Dios nos pide algo: “Pecadores, limpien sus manos y los que andan con un pie en el mundo y el otro en Cristo, santifíquense y purifíquense” (Santiago 4:8b).

Isaías 55:6-7 nos enseña algo similar: “Buscad a Jehová mientras pueda ser hallado, llamadle en tanto que está cercano. Deje el impío su camino, y el hombre inicuo sus pensamientos, y vuélvase a Jehová, el cual tendrá de él misericordia, y al Dios nuestro, el cual será amplio en perdonar.”

Aquí el Profeta Isaías nos dice que debemos buscar a Dios ahora que podemos hacerlo, porque vendrán tiempos en los que Dios no estará accesible como lo esta ahora. Oremos a Él en tanto que esta cercano a nosotros. Pero, en este pasaje también Dios a través del profeta nos pide algo: Que dejemos nuestros malos caminos y nuestros pensamientos perversos, y que nos volvamos a Dios. Solo así Dios nos puede perdonar por su gran misericordia.

No podemos ocultar nada

Dios quiere que dejemos todo lo malo, que renunciemos al pecado. NO hay escusas, podemos decir que no hay nada malo en nosotros, pero Dios todo lo sabe. Recuerdas la historia de David, la de su pecado oculto. Primero David vio a Betsabé desnuda, la codicio, la mando a traer para dormir con ella. Para encubrir el producto de su adulterio mando a matar a Urías el esposo de Betsabé, para poder tomarla como su mujer.

¿Qué fue lo que paso? David a pesar de haber pecado no quería decir nada. Aplico ese refrán que dice: Ojos que no ven, corazón que no siente. Tal vez él pudo pensar que nadie se iba a dar cuenta de todos los pecados que cometió. La Biblia dice que Dios no puede ser burlado (Gálatas 6:9). Dios observó y sabía todo lo que David hizo, así como conocía el corazón de Saúl, conocía el de David, conoce tu corazón y conoce el mío.

Dios nos confrontará

Mira este cuadro y cómo Natán confronto a David. “Jehová envió a Natán a David; y viniendo a él, le dijo: Había dos hombres en una ciudad, el uno rico, y el otro pobre. El rico tenía numerosas ovejas y vacas; pero el pobre no tenía más que una sola corderita, que él había comprado y criado, y que había crecido con él y con sus hijos juntamente, comiendo de su bocado y bebiendo de su vaso, y durmiendo en su seno; y la tenía como a una hija. Y vino uno de camino al hombre rico; y éste no quiso tomar de sus ovejas y de sus vacas, para guisar para el caminante que había venido a él, sino que tomó la oveja de aquel hombre pobre, y la preparó para aquel que había venido a él” (2 Samuel 12:1-4).

Al escuchar esta historia, David se enfurece y pide que el hombre rico sea castigado con la muerte y que devuelva lo que tomo cuatro veces. David se preguntaba ¿cómo este hombre no tuvo misericordia? (2 Samuel 12:5-6).

Aquí viene lo interesante. “Entonces dijo Natán a David: Tú eres aquel hombre. Así ha dicho Jehová, Dios de Israel: Yo te ungí por rey sobre Israel, y te libré de la mano de Saúl, y te di la casa de tu señor, y las mujeres de tu señor en tu seno; además te di la casa de Israel y de Judá; y si esto fuera poco, te habría añadido mucho más. ¿Por qué, pues, tuviste en poco la palabra de Jehová, haciendo lo malo delante de sus ojos? A Urías heteo heriste a espada, y tomaste por mujer a su mujer, y a él lo mataste con la espada de los hijos de Amón” (2 Samuel 12:6-9).

Dios sacará todo a la luz

Dios tuvo que sacar a la luz el pecado de David, confrontarlo a través del profeta Natán para que éste se pudiera arrepentir de todo corazón. Personalmente creo que si Natán no hubiere enfrentado a David, éste no se hubiera arrepentido. “Entonces dijo David a Natán: Pequé contra Jehová. Y Natán dijo a David: También Jehová ha remitido tu pecado; no morirás” (2 Samuel 12:13). No esperemos que Dios envíe a alguien para decirnos en nuestra cara todo lo malo que hemos hecho, que salga de nosotros la iniciativa de ir a Dios a pedir perdón.

David clama arrepentido

David, después de haber pecado y haber sido confrontado por el profeta Natán, escribió uno de los salmos de arrepentimiento que refleja un gran clamor a Dios, el Salmo 51. “Ten piedad de mi”, “lávame más y más de mi maldad”, “Contra ti, contra ti solo he pecado”, “Purifícame con hisopos, y seré limpio; lávame y seré más blanco que la nieve”. Después escribe una parte que creo muchos de nosotros hemos usado en nuestras oraciones cuando le pedimos perdón a Dios, o la que debería ser nuestra oración: “Crea en mí, oh Dios, un corazón limpio, y renueva un espíritu recto delante de mí. No me eches de delante de ti, y no quites de mí tu santo Espíritu” (Salmo 51:10-11).

Realmente David estaba arrepentido por lo que había hecho, y pudo experimentar que a Dios le importa más nuestro corazón que nuestros sacrificios. “Los sacrificios de Dios son el espíritu quebrantado; Al corazón contrito y humillado no despreciarás tú, oh Dios” (Salmo 51:17).

Solo a través del arrepentimiento se abrirán las puertas de la bendición de Dios en nuestras vidas. Clamemos por el perdón de Dios en nuestras vidas, y aceptemos todo lo bueno que Jesús nos ha conferido a través de su muerte y resurrección. No esperes ser confrontado, da el paso, acércate a Dios con un corazón humillado y Dios se acercará a ti.

Acérquense a Dios, y él se acercará a ustedes. Busquen a Jehová mientras pueda ser hallado, llamaénle en tanto que está cercano.

Autor: Juan Manuel Ramos Castro

Escrito para www.destellodesugloria.org

Cristianos – La Santidad como hábito

0

EL HÁBITO DE LA SANTIDAD EN NUESTRA VIDA El que tiene mis mandamientos, y los guarda, ése es el que me ama; y el que me ama, será amado por mi Padre, y yo le amaré, y me manifestaré a él. Juan 14:21 Hay cierta dimensión de la vida que usted podrá conocer solo cuando [...]

Devocional Diario Cristiano – Cañas y Pábilos

0

Devocionales Diarios – Cañas y Pábilos “LA CAÑA CASCADA NO QUEBRARÁ Y EL PÁBILO QUE HUMEA NO APAGARÁ…” (Mateo 12:20) Cañas: Pocas cosas son más frágiles que una caña cascada. En los tiempos de Jesús, los niños jugaban en las riberas de los ríos y se hacían flautas con ellas, vaciándolas y perforando agujeros. Pero [...]

El Chisme en la Iglesia y entre los Cristianos

0

El chisme entre los Cristianos “LOS MALHECHORES ESTÁN ANSIOSOS POR ESCUCHAR EL CHISME…” (Proverbios 17:4 NTV) En el momento en que alguien venga con chismes, párale los pies y pregunta: ‘¿Para qué necesito saber esto? ¿Has hablado de ello con la persona en cuestión?’ ¡Espabílate! ¡No se puede confiar en ningún chismoso! La Biblia dice que si [...]

POEMA POR EL DIA DE LA MUJER 2012

0

DIA INTERNACIONAL DE LA MUJER 2012 Hoy es el día internacional Hermosa mujer primaveral Profesional y muy natural De terciopelo y de cristal Mujer te deseo en este día Mil bendiciones con alegría Y que cada sueño tu realidad Sea dicha, amor y felicidad Mujer hoy es un especial día Para escribirte una linda poesía [...]

8 DE MARZO DIA DE LA MUJER – PODEROSA ORACION POR EL DIA DE LA MUJER

0

8 MARZO DIA INTERNACIONAL DE LA MUJER.ORACION POR EL DIA DE LA MUJER Gracias, Dios Padre Bueno, por el amor que nos tienes;porque nos has creado a tu imagen y semejanza en la condición de varón y mujer;para que, reconociéndonos diferentes,busquemos complementarnos: el varón como apoyo de la mujer y la mujer como apoyo del [...]

Yo sé que estas aquí

0

Yo sé que estas aquí

Todo en tu contra, malas noticias, personas en las cuales confiaste te fallan y te dan la espalda, planes que tenias que se vienen abajo, un panorama que pinta muy mal.

Un sentimiento extraño que inunda tu corazón, muchos pensamientos derrotistas que no ayudan en nada y solamente abonan al momento duro que estas experimentando.

Quisieras huir pero eso no solucionaría nada, quisieras esconderte de todo, pero hay una realidad que enfrentar, por más que quisieras obviarla no es posible, porque cada cosa que viene hace que esa carga que ahora sientes se haga más pesada.

A veces hay momentos así en la vida, todos hemos pasado, estamos pasando o pasaremos momentos como esos, en donde pareciera que nos llueve sobre mojado, en donde no terminamos de salir de una, cuando viene otra en seguida, en donde el panorama no es que el quisiéramos y lo que estamos viviendo se nos hace una carga muy pesada de sobrellevar.

Y es en esos momentos en donde se nos es fácil pensar que Dios no está con nosotros o algo pasa, porque no logramos sentirlo o no podemos ver que nos ayude.

Personalmente puedo decir que he vivido muchos momentos en los que la he pasado muy mal, en donde las cargas se me han acumulado y en donde he llegado a pensar que quizá Dios se olvido de mi o que quizá Él no está interesado en mis problemas.

Y es que las presiones de la vida muchas veces nos hacen dudar de su presencia en nosotros.

Pero también puedo dar testimonio que en los momentos en los que he creído que Él me ha olvidado, siempre ha actuado dándome mejores cosas de las que esperaba.

En muchas ocasiones me encontré en un lugar solo, hablando con Él, haciendo muchas preguntas del porque de cada cosa, Él siempre callaba, solo escuchaba mis palabras y simplemente actuaba a mi favor, cerrando mi boca llena de preguntas y cambiando mis palabras de quejas a palabras de agradecimiento.

En muchas ocasiones en esos momentos en los que sentía que no podía, me abrazo, limpio mis lagrimas, levanto mi mejilla y me dijo: “Yo estoy aquí”.

Muchas veces no soporte su presencia y sus palabras a mi corazón y me desate llorando como un niño, ahora no porque me sentía mal o porque ya no podía, sino porque Él siempre estuvo allí, siempre estuvo conmigo.

A veces no podía darme cuenta que estaba a mi lado, porque ponía más atención a todo lo malo que estaba enfrentando y no a quien tenía de mi lado.

En muchas ocasiones quise enfrentar solo lo que me venía y fracase, pero al girar mi vista me daba cuenta que Él siempre había estado allí conmigo, que solo necesitaba dejar en sus manos cualquier situación, porque Él es experto para solucionar lo que yo jamás pude solucionar.

Ver como Dios actuó en mi vida, sigue actuando y saber que seguirá haciéndolo, me llena de una convicción tan firme que a pesar del momento que pueda estar viviendo, enfrentando o experimentando, me hacen decir: “Yo sé que estas aquí”.

Hoy quiero animarte a que nunca se te olvide que Dios está allí mismo contigo, no importa el momento que puedas estar pasando o lo solitario que te sientas, no importa el silencio que en este momento haya en tu vida, Dios sigue estando de tu lado.

A veces Él calla, solo observa, pero nunca tienes que olvidar que en el momento que Él crea oportuno actuara, porque no te dejara solo, porque Él sigue estando contigo y tiene cuidado de ti.

Dios tiene todo bajo control, tiene los tiempos medidos, sabe cuál es el momento indicado para actuar y aunque a ti se te haga tarde, para Él nunca lo es, para Él su momento de actuar siempre es el perfecto, el indicado, el que tenía que ser, por lo tanto no te desesperes, no te rindas, no desmayes, solo dile con completa convicción:

¡Yo sé que estas aquí!

“¿Por qué voy a desanimarme? ¿Por qué voy a estar preocupado? Mi esperanza he puesto en Dios, a quien todavía seguiré alabando. ¡Él es mi Dios y Salvador!”

Salmos 43:5 (Dios Habla Hoy)

Autor: Enrique Monterroza

Escrito originalmente para www.destellodesugloria.org

Autorizado para publicarse simultáneamente en: www.devocionaldiario.comwww.enriquemonterroza.com y http://reflexionesydevocionales.blogspot.com

Yo sé que estas aquí

Todo en tu contra, malas noticias, personas en las cuales confiaste te fallan y te dan la espalda, planes que tenias que se vienen abajo, un panorama que pinta muy mal.

Un sentimiento extraño que inunda tu corazón, muchos pensamientos derrotistas que no ayudan en nada y solamente abonan al momento duro que estas experimentando.

Quisieras huir pero eso no solucionaría nada, quisieras esconderte de todo, pero hay una realidad que enfrentar, por más que quisieras obviarla no es posible, porque cada cosa que viene hace que esa carga que ahora sientes se haga más pesada.

A veces hay momentos así en la vida, todos hemos pasado, estamos pasando o pasaremos momentos como esos, en donde pareciera que nos llueve sobre mojado, en donde no terminamos de salir de una, cuando viene otra en seguida, en donde el panorama no es que el quisiéramos y lo que estamos viviendo se nos hace una carga muy pesada de sobrellevar.

Y es en esos momentos en donde se nos es fácil pensar que Dios no está con nosotros o algo pasa, porque no logramos sentirlo o no podemos ver que nos ayude.

Personalmente puedo decir que he vivido muchos momentos en los que la he pasado muy mal, en donde las cargas se me han acumulado y en donde he llegado a pensar que quizá Dios se olvido de mi o que quizá Él no está interesado en mis problemas.

Y es que las presiones de la vida muchas veces nos hacen dudar de su presencia en nosotros.

Pero también puedo dar testimonio que en los momentos en los que he creído que Él me ha olvidado, siempre ha actuado dándome mejores cosas de las que esperaba.

En muchas ocasiones me encontré en un lugar solo, hablando con Él, haciendo muchas preguntas del porque de cada cosa, Él siempre callaba, solo escuchaba mis palabras y simplemente actuaba a mi favor, cerrando mi boca llena de preguntas y cambiando mis palabras de quejas a palabras de agradecimiento.

En muchas ocasiones en esos momentos en los que sentía que no podía, me abrazo, limpio mis lagrimas, levanto mi mejilla y me dijo: “Yo estoy aquí”.

Muchas veces no soporte su presencia y sus palabras a mi corazón y me desate llorando como un niño, ahora no porque me sentía mal o porque ya no podía, sino porque Él siempre estuvo allí, siempre estuvo conmigo.

A veces no podía darme cuenta que estaba a mi lado, porque ponía más atención a todo lo malo que estaba enfrentando y no a quien tenía de mi lado.

En muchas ocasiones quise enfrentar solo lo que me venía y fracase, pero al girar mi vista me daba cuenta que Él siempre había estado allí conmigo, que solo necesitaba dejar en sus manos cualquier situación, porque Él es experto para solucionar lo que yo jamás pude solucionar.

Ver como Dios actuó en mi vida, sigue actuando y saber que seguirá haciéndolo, me llena de una convicción tan firme que a pesar del momento que pueda estar viviendo, enfrentando o experimentando, me hacen decir: “Yo sé que estas aquí”.

Hoy quiero animarte a que nunca se te olvide que Dios está allí mismo contigo, no importa el momento que puedas estar pasando o lo solitario que te sientas, no importa el silencio que en este momento haya en tu vida, Dios sigue estando de tu lado.

A veces Él calla, solo observa, pero nunca tienes que olvidar que en el momento que Él crea oportuno actuara, porque no te dejara solo, porque Él sigue estando contigo y tiene cuidado de ti.

Dios tiene todo bajo control, tiene los tiempos medidos, sabe cuál es el momento indicado para actuar y aunque a ti se te haga tarde, para Él nunca lo es, para Él su momento de actuar siempre es el perfecto, el indicado, el que tenía que ser, por lo tanto no te desesperes, no te rindas, no desmayes, solo dile con completa convicción:

¡Yo sé que estas aquí!

“¿Por qué voy a desanimarme? ¿Por qué voy a estar preocupado? Mi esperanza he puesto en Dios, a quien todavía seguiré alabando. ¡Él es mi Dios y Salvador!”

Salmos 43:5 (Dios Habla Hoy)

Autor: Enrique Monterroza

Escrito originalmente para www.destellodesugloria.org

Autorizado para publicarse simultáneamente en: www.devocionaldiario.comwww.enriquemonterroza.com y http://reflexionesydevocionales.blogspot.com