www.Bendiceme.net   Bendiceme Network www.Bendiceme.com www.Blessingg.com www.Enhacore.com www.SaciaTuSed.com www.C-Lyrics.com www.MovilesCristianos.com www.PlanetaCristiano.com www.OurChristianVideos.com www.TusVideosCristianos.com www.TusAmigosCristianos.com www.YouTubeFreeVideo.com Videos Cristianos - Musica Cristiana www.ForodeOracion.com



Pongamos la tienda en medio de nuestra rutina

0

Pongamos la tienda en medio de nuestra rutina

tiendaCuando adoramos a Dios, nos volvemos como él y su gloria se mezcla con nuestro espíritu. Dios hace la obra, nuestro carácter cambia, y eso que nos frenaba nos trae bendición.

Tu firmeza acelera el cambio, en el día malo resiste, haz un muro, una barrera, no permitas que te penetre lo malo que te anuncien, porque ya está preparada de antemano la bendición que pronto vendrá a tu vida. La gente pasiva no hace nada, la reactiva es la que reacciona solamente si hay un estímulo, pero la gente proactiva hace todo por iniciativa propia.

Si valoras tus tiempos con Dios, recibirás una doble bendición

Jacob estaba en la tienda, cocinando, y apareció Esaú y le dijo: “eso rojo que estás cocinando échalo en mi garganta que me muero de hambre” y Jacob le dijo: “véndeme tu primogenitura”; esa era la bendición doble que se daba al hijo mayor, en lo material y en lo espiritual, era una declaración de fe, una oración.

Esaú representa a los que no valoran lo espiritual, la gente que no ama a Dios, son superficiales “vio el guiso rojo y dijo dámelo”, los que no aman lo espiritual “comen cualquier cosa”, tienen ansiedad, no disfrutan. Nadie se murió por no comer  un día, la gente que no ama a Dios siempre pone excusas, es que en realidad a Esaú no le importaban las cosas de Dios.

La  bendición del primogénito: antes se daba al primer hijo que nacía; con Jesucristo Dios nos hizo a todos primogénitos.

Eso significa que vamos a soltar fe y los enfermos se van a sanar; vas a ser el primero en  viajar, el primero en  progresar, el primero en tener una familia normal, serás el primero de no morirte de una enfermedad. Es que nos vaya bien en lo espiritual y en lo material.

 Hay gente que tiene plata pero está vacía y gente espiritual que también está vacía. La bendición del primogénito es estar bien en lo espiritual y en lo terrenal.

Hay gente que le molesta que tengas la primogenitura

Hay gente que está enojada porque Dios te bendice. Esaú decía “me robó” cuando en realidad él la vendió. No vio que esa bendición iba a pasar a su familia, ponía excusas.  Cuando estaban por nacer Jacob lo agarró del talón a Esaú. ¿Por qué le agarró el talón? porque ya estaba profetizado: “Esaú, todo lo que pises, yo  lo voy a tomar con mi mano, yo lo voy a pisar, todo lo que pisen mis pies, Dios me lo va a dar”.

En Hebreos dice: “Porque no se han acercado al monte que se podía palpar, sino que se han acercado al Monte de Sion, a la Ciudad del Dios vivo a la congregación de los primogénitos”.

Eso es autoridad frente al diablo: “congregación de primogénitos”; la deuda no va a estar en tu casa, ni la delincuencia, ni la cárcel porque en Cristo eres primogénito, “faraón” te tiene que soltar.

A Jacob cuando le nació José, algo en su vida tuvo un “aumento”, Jacob a partir de allí dijo: “me quiero ir a Canaán a mi casa”, ¿qué es lo que hizo en su casa? iba a poner una tienda, un lugar donde estudiaban la Palabra de Dios, Jacob dijo “me cansé”, esto no es la vida, la vida es conocer la Palabra de Dios, adorarlo, ponerlo primero a él.

En la tienda conquistarás todo lo que anhelas, y cuando salgas de allí tomarás todo lo que te pertenece

Jacob estaba viejito y se acercó a Zabulón e Isacar. Zabulón iba a tener dinero, Isacar iba a estudiar y conocer a Dios; uno sostendría materialmente al otro. Ambos representan dos unciones que Dios va a poner dentro de nosotros, vamos a prosperar para estudiar; y esa sabiduría se va a retroalimentar para capacitar a otros.

Cuando Adán y Eva pecaron Dios le prometió un Salvador; le dijo a la serpiente: “tu gente mala van a pelear contra la simiente de Eva”,  su descendencia le va a pegar en la cabeza a los malos, pero la semilla de Satanás le va a pegar en el talón a tu simiente para que no pises en fe. Las promesas que Dios te ha dado por años Satanás se propuso quitártelas, te pegó en el talón, pero tú tienes que declarar: “todo lo que pise, Dios me lo  va a dar a mí, yo voy a pisar todas las promesas que Dios me ha dado, voy a pisar mi bendición, por eso lo espiritual tiene que ocupar el primer lugar en mi vida”

Dios un día le había dicho a Moisés que se quitara las sandalias, para que pise, para que sintiera la tierra, para que se dé cuenta ¡de todo lo que Dios le iba a dar!

Pablo dijo: “este cuerpo se me está cayendo, pero por dentro voy de gloria en gloria” y aunque esta tienda se me va desgastando, todo lo puedo en Cristo que me fortalece.

Eso es ser lindo para Dios, no hay que gastar tanto tiempo para el afuera, sino más tiempo para el adentro, para que Dios nos dé esta belleza que ya está pero hay que liberarla. Cada vez que la mujer que menciona el libro de Cantares, se encontraba con el amado, él le daba palabras de aliento de fe, capacidad de ver, de tener fuerzas, esa es la gente linda. El corazón alegre en Dios te hermosea el rostro, vamos a activar la belleza del Señor, no es por capacidad, ni por los títulos, es por un corazón dispuesto para él, porque la capacidad ya está, hay que activarla.

Sé estable como el monte de Sion, no hay que ser como Marta “limpiar y oír”, ¡No! tienes que sentarte y hacer tiempo para Dios. En la antigüedad la gente se encerraba en las tiendas y ahí nadie los molestaba y podían conectarse con Dios.

 El Señor quiere un espacio que sea exclusivamente suyo en nuestras vidas, para estar con él. Ese altar no lo comparto con nadie, saca los ídolos y pon a Jesucristo de nuevo allí. Cuando esas personas que están ocupando el primer lugar en tu vida te defrauden, te vas a sentir frustrado, pero si los mantienes en sus lugares podrás amarlos sin adorarlos.

Dios te va a honrar, tienes que tener ganas de comer palabra fuerte, ¡hay que creerle a Dios por cosas grandes y extraordinarias que él va a hacer!

Autora: Silvia Truffa

Escrito para www.destellodesugloria.org

Pongamos la tienda en medio de nuestra rutina

tiendaCuando adoramos a Dios, nos volvemos como él y su gloria se mezcla con nuestro espíritu. Dios hace la obra, nuestro carácter cambia, y eso que nos frenaba nos trae bendición.

Tu firmeza acelera el cambio, en el día malo resiste, haz un muro, una barrera, no permitas que te penetre lo malo que te anuncien, porque ya está preparada de antemano la bendición que pronto vendrá a tu vida. La gente pasiva no hace nada, la reactiva es la que reacciona solamente si hay un estímulo, pero la gente proactiva hace todo por iniciativa propia.

Si valoras tus tiempos con Dios, recibirás una doble bendición

Jacob estaba en la tienda, cocinando, y apareció Esaú y le dijo: “eso rojo que estás cocinando échalo en mi garganta que me muero de hambre” y Jacob le dijo: “véndeme tu primogenitura”; esa era la bendición doble que se daba al hijo mayor, en lo material y en lo espiritual, era una declaración de fe, una oración.

Esaú representa a los que no valoran lo espiritual, la gente que no ama a Dios, son superficiales “vio el guiso rojo y dijo dámelo”, los que no aman lo espiritual “comen cualquier cosa”, tienen ansiedad, no disfrutan. Nadie se murió por no comer  un día, la gente que no ama a Dios siempre pone excusas, es que en realidad a Esaú no le importaban las cosas de Dios.

La  bendición del primogénito: antes se daba al primer hijo que nacía; con Jesucristo Dios nos hizo a todos primogénitos.

Eso significa que vamos a soltar fe y los enfermos se van a sanar; vas a ser el primero en  viajar, el primero en  progresar, el primero en tener una familia normal, serás el primero de no morirte de una enfermedad. Es que nos vaya bien en lo espiritual y en lo material.

 Hay gente que tiene plata pero está vacía y gente espiritual que también está vacía. La bendición del primogénito es estar bien en lo espiritual y en lo terrenal.

Hay gente que le molesta que tengas la primogenitura

Hay gente que está enojada porque Dios te bendice. Esaú decía “me robó” cuando en realidad él la vendió. No vio que esa bendición iba a pasar a su familia, ponía excusas.  Cuando estaban por nacer Jacob lo agarró del talón a Esaú. ¿Por qué le agarró el talón? porque ya estaba profetizado: “Esaú, todo lo que pises, yo  lo voy a tomar con mi mano, yo lo voy a pisar, todo lo que pisen mis pies, Dios me lo va a dar”.

En Hebreos dice: “Porque no se han acercado al monte que se podía palpar, sino que se han acercado al Monte de Sion, a la Ciudad del Dios vivo a la congregación de los primogénitos”.

Eso es autoridad frente al diablo: “congregación de primogénitos”; la deuda no va a estar en tu casa, ni la delincuencia, ni la cárcel porque en Cristo eres primogénito, “faraón” te tiene que soltar.

A Jacob cuando le nació José, algo en su vida tuvo un “aumento”, Jacob a partir de allí dijo: “me quiero ir a Canaán a mi casa”, ¿qué es lo que hizo en su casa? iba a poner una tienda, un lugar donde estudiaban la Palabra de Dios, Jacob dijo “me cansé”, esto no es la vida, la vida es conocer la Palabra de Dios, adorarlo, ponerlo primero a él.

En la tienda conquistarás todo lo que anhelas, y cuando salgas de allí tomarás todo lo que te pertenece

Jacob estaba viejito y se acercó a Zabulón e Isacar. Zabulón iba a tener dinero, Isacar iba a estudiar y conocer a Dios; uno sostendría materialmente al otro. Ambos representan dos unciones que Dios va a poner dentro de nosotros, vamos a prosperar para estudiar; y esa sabiduría se va a retroalimentar para capacitar a otros.

Cuando Adán y Eva pecaron Dios le prometió un Salvador; le dijo a la serpiente: “tu gente mala van a pelear contra la simiente de Eva”,  su descendencia le va a pegar en la cabeza a los malos, pero la semilla de Satanás le va a pegar en el talón a tu simiente para que no pises en fe. Las promesas que Dios te ha dado por años Satanás se propuso quitártelas, te pegó en el talón, pero tú tienes que declarar: “todo lo que pise, Dios me lo  va a dar a mí, yo voy a pisar todas las promesas que Dios me ha dado, voy a pisar mi bendición, por eso lo espiritual tiene que ocupar el primer lugar en mi vida”

Dios un día le había dicho a Moisés que se quitara las sandalias, para que pise, para que sintiera la tierra, para que se dé cuenta ¡de todo lo que Dios le iba a dar!

Pablo dijo: “este cuerpo se me está cayendo, pero por dentro voy de gloria en gloria” y aunque esta tienda se me va desgastando, todo lo puedo en Cristo que me fortalece.

Eso es ser lindo para Dios, no hay que gastar tanto tiempo para el afuera, sino más tiempo para el adentro, para que Dios nos dé esta belleza que ya está pero hay que liberarla. Cada vez que la mujer que menciona el libro de Cantares, se encontraba con el amado, él le daba palabras de aliento de fe, capacidad de ver, de tener fuerzas, esa es la gente linda. El corazón alegre en Dios te hermosea el rostro, vamos a activar la belleza del Señor, no es por capacidad, ni por los títulos, es por un corazón dispuesto para él, porque la capacidad ya está, hay que activarla.

Sé estable como el monte de Sion, no hay que ser como Marta “limpiar y oír”, ¡No! tienes que sentarte y hacer tiempo para Dios. En la antigüedad la gente se encerraba en las tiendas y ahí nadie los molestaba y podían conectarse con Dios.

 El Señor quiere un espacio que sea exclusivamente suyo en nuestras vidas, para estar con él. Ese altar no lo comparto con nadie, saca los ídolos y pon a Jesucristo de nuevo allí. Cuando esas personas que están ocupando el primer lugar en tu vida te defrauden, te vas a sentir frustrado, pero si los mantienes en sus lugares podrás amarlos sin adorarlos.

Dios te va a honrar, tienes que tener ganas de comer palabra fuerte, ¡hay que creerle a Dios por cosas grandes y extraordinarias que él va a hacer!

Autora: Silvia Truffa

Escrito para www.destellodesugloria.org

Dios te ama, ¡Síguelo intentando!

0

Dios te ama, ¡Síguelo intentando!

Dios-te-ama-siguelo-intentandoA veces ocurre que sentimos que no somos dignos de Dios, que no somos dignos de su amor. Medimos nuestras acciones y llegamos a la conclusión que somos muy malos y desagradecidos y es allí al autoevaluarnos en donde entristecemos y pensamos que Dios no se merece a alguien como nosotros, que no estamos a la altura de ser sus hijos o que simplemente Dios ya se canso de nosotros y de nuestras continuas fallas.

¡Vaya!, pareciera que se te ha olvidado lo que significa el amor de Dios, pareciera que estas tratando con un dios humano y no con un Dios Sobrenatural. No puedes medir el amor que Dios te tiene en base a lo que haces o dejas de hacer, el amor de Dios hacia tu vida no varia en base a tus conceptos, juicios o críticas, su amor va más allá de tu pensamiento humano, su amor es Sobrenatural, es decir: sobre pasa lo natural.

Hoy Dios quiere recordarte algo que a pesar que lo sabes quizá en este momento de tristeza se te ha olvidado:

“Jehová se manifestó a mí hace ya mucho tiempo, diciendo: Con amor eterno te he amado; por tanto, te prolongué mi misericordia.” 

Jeremías 31:3 (Reina-Valera 1960)

¿Comprendes lo que significa amor eterno?, ¿Comprendes lo que significa: “te prolongué mi misericordia”?

¿Sabes porque Dios te sigue amando?, porque Él como Padre amoroso sigue creyendo en ti, Él sabe que estás en este proceso de transformación, a Dios nada se le escapa, el conoce cada una de tus fallas, así como también cada una de tus virtudes, Él te conoce tal y como eres, a Dios no lo podemos engañar.

Quizá la gente que nos rodea tiene muy buenos conceptos de nosotros, pero nosotros que sabemos bien quienes somos nos sentimos mal al darnos cuenta que no somos lo que quisiéramos ser para Dios, sin embargo Dios a pesar de conocernos tal y como somos nos sigue amando y sigue creyendo en lo útil que somos y seremos para su obra.

Querido amigo y querida amiga, el amor de Dios hacia tu vida es inmenso y nunca se acaba, no te sientas triste por no ser lo que quisieras ser, al contrario agradece al Señor por su misericordia prolongada y trata cada día de ser mejor para Dios.

Que el hecho de no sentirte digno de Dios no te haga desistir de este camino, sino que al contrario, te motive a buscar más de Él, a ser ese hijo o hija que Dios se merece.

Nunca creas que Dios se canso de ti, porque Él nunca se cansa de nadie, lejos de cansarse de ti siempre esta dispuesto a extender su mano para levantarte, abrazarte y decirte: “Tu puedes, porque yo voy contigo”.

¡Vamos! ¡Levantémonos!, vivamos cada día agradecidos por su amor y comprometidos en buscar la santidad, no nos desanimemos al tropezar, en su lugar tomemos la mano extendida de Dios, recibamos su abrazo y escuchemos sus palabras que nos animan a no desmayar, a no quedarnos enterrados, sino a levantarnos e intentarlo cuantas veces sea posible pues la garantía de nuestra victoria es y será su presencia de nuestro lado.

¡Dios te ama y nunca se cansará de ti!, Él es capaz de hacer todo y lo único que no puede hacer es dejarte de amar, por lo tanto ¡Sigue intentándolo!

Autor: Enrique Monterroza

Escrito originalmente para www.destellodesugloria.org

Autorizado para publicarse simultáneamente en: www.devocionaldiario.comwww.enriquemonterroza.com y http://reflexionesydevocionales.blogspot.com

Dios te ama, ¡Síguelo intentando!

Dios-te-ama-siguelo-intentandoA veces ocurre que sentimos que no somos dignos de Dios, que no somos dignos de su amor. Medimos nuestras acciones y llegamos a la conclusión que somos muy malos y desagradecidos y es allí al autoevaluarnos en donde entristecemos y pensamos que Dios no se merece a alguien como nosotros, que no estamos a la altura de ser sus hijos o que simplemente Dios ya se canso de nosotros y de nuestras continuas fallas.

¡Vaya!, pareciera que se te ha olvidado lo que significa el amor de Dios, pareciera que estas tratando con un dios humano y no con un Dios Sobrenatural. No puedes medir el amor que Dios te tiene en base a lo que haces o dejas de hacer, el amor de Dios hacia tu vida no varia en base a tus conceptos, juicios o críticas, su amor va más allá de tu pensamiento humano, su amor es Sobrenatural, es decir: sobre pasa lo natural.

Hoy Dios quiere recordarte algo que a pesar que lo sabes quizá en este momento de tristeza se te ha olvidado:

“Jehová se manifestó a mí hace ya mucho tiempo, diciendo: Con amor eterno te he amado; por tanto, te prolongué mi misericordia.” 

Jeremías 31:3 (Reina-Valera 1960)

¿Comprendes lo que significa amor eterno?, ¿Comprendes lo que significa: “te prolongué mi misericordia”?

¿Sabes porque Dios te sigue amando?, porque Él como Padre amoroso sigue creyendo en ti, Él sabe que estás en este proceso de transformación, a Dios nada se le escapa, el conoce cada una de tus fallas, así como también cada una de tus virtudes, Él te conoce tal y como eres, a Dios no lo podemos engañar.

Quizá la gente que nos rodea tiene muy buenos conceptos de nosotros, pero nosotros que sabemos bien quienes somos nos sentimos mal al darnos cuenta que no somos lo que quisiéramos ser para Dios, sin embargo Dios a pesar de conocernos tal y como somos nos sigue amando y sigue creyendo en lo útil que somos y seremos para su obra.

Querido amigo y querida amiga, el amor de Dios hacia tu vida es inmenso y nunca se acaba, no te sientas triste por no ser lo que quisieras ser, al contrario agradece al Señor por su misericordia prolongada y trata cada día de ser mejor para Dios.

Que el hecho de no sentirte digno de Dios no te haga desistir de este camino, sino que al contrario, te motive a buscar más de Él, a ser ese hijo o hija que Dios se merece.

Nunca creas que Dios se canso de ti, porque Él nunca se cansa de nadie, lejos de cansarse de ti siempre esta dispuesto a extender su mano para levantarte, abrazarte y decirte: “Tu puedes, porque yo voy contigo”.

¡Vamos! ¡Levantémonos!, vivamos cada día agradecidos por su amor y comprometidos en buscar la santidad, no nos desanimemos al tropezar, en su lugar tomemos la mano extendida de Dios, recibamos su abrazo y escuchemos sus palabras que nos animan a no desmayar, a no quedarnos enterrados, sino a levantarnos e intentarlo cuantas veces sea posible pues la garantía de nuestra victoria es y será su presencia de nuestro lado.

¡Dios te ama y nunca se cansará de ti!, Él es capaz de hacer todo y lo único que no puede hacer es dejarte de amar, por lo tanto ¡Sigue intentándolo!

Autor: Enrique Monterroza

Escrito originalmente para www.destellodesugloria.org

Autorizado para publicarse simultáneamente en: www.devocionaldiario.comwww.enriquemonterroza.com y http://reflexionesydevocionales.blogspot.com

40 años para una misión

0

40 años para una misión

40-anos-para-una-misionUna de las historias más conocidas de la Biblia es la referente a Moisés, aquel israelita nacido en Egipto que al nacer fue salvado por su madre y hermana quienes evitaron que fuera asesinado como muchos niños de su edad. Aquel niño encontrado en una canasta que flotaba en el rio y adoptado por la hija de Faraón.

Ahora Moisés vive en el palacio egipcio sin embargo su sangre y descendencia clama por él. Siendo de aproximadamente cuarenta años vio como unos egipcios maltrataban a unos israelitas y fue tanta su furia que mientras defendía al israelita mato al soldado egipcio por lo que tuvo que huir para no ser acusado de asesinato y ser ejecutado en Egipto. “Oyendo Faraón acerca de este hecho, procuró matar a Moisés; pero Moisés huyó de delante de Faraón, y habitó en la tierra de Madián.” Éxodo 2:15 (Reina-Valera 1960).

Ahora un Moisés que había crecido en un palacio y había sido tratado como un príncipe se encuentra en una cruda realidad: El desierto. Allí encuentra a la que iba ser su familia, se casa con Séfora hija de Jetro, quien le da un hijo a quien llama Gerson.

Pasaron 40 años allí en Madián, en donde trabajo cómo un pastor de ovejas, en trabajos que en su vida en el palacio nunca había hecho, pero que sin embargo estaba forjando su carácter.

A veces Dios hace lo mismo con nosotros, nos lleva un tiempo al desierto en donde ha de forjar nuestro carácter y nuestra vida para que podamos ser útiles para una misión especifica.

Quizá muchos de los que hoy me leen han soñado en grande en la obra de Dios, quizá muchos quisieran hacer grandes cosas para el Señor y en este momento se encuentra en un desierto en donde lo único que encuentran es una anonimato tal que pareciera que nada de lo que soñaron se cumplirá en su vida.

El desierto puede hacernos pensar que no veremos más nada que solo arena, el desierto puede hacer que nuestros sueños desaparezcan o pueden afectar a nuestra fe si solo pensamos por lo que vemos y no por lo que no vemos.

Moisés paso allí 40 largos años, toda una generación para aquellos tiempos, sin embargo Dios tenía un plan maravilloso para Él. Y es que cuando Dios te ha elegido, te ha cuidado, te ha bendecido y te ha provisto siempre lo necesario, es porque Él no se ha olvidado de ti y aunque el tiempo pase debes tener la seguridad que el plan de Dios se llevará a cabo en tu vida.

Moisés nunca pensó que esos 40 años en el desierto pastoreando ovejas lo iban a convertir en el hombre indicado para la misión mas espectacular de la historia: Liderar la liberación del pueblo de Dios de la esclavitud de Egipto.

La Biblia dice:

“Pasados cuarenta años, un ángel se le apareció en el desierto del monte Sinaí, en la llama de fuego de una zarza. Entonces Moisés, mirando, se maravilló de la visión; y acercándose para observar, vino a él la voz del Señor: Yo soy el Dios de tus padres, el Dios de Abraham, el Dios de Isaac, y el Dios de Jacob. Y Moisés, temblando, no se atrevía a mirar. Y le dijo el Señor: Quita el calzado de tus pies, porque el lugar en que estás es tierra santa. Ciertamente he visto la aflicción de mi pueblo que está en Egipto, y he oído su gemido, y he descendido para librarlos. Ahora, pues, ven, te enviaré a Egipto.” 

Hechos 7:30-34 (Reina-Valera 1960)

Después de cuarenta años en el desierto pastoreando ovejas, a la probable edad de 80 años Dios llama a este hombre, a Moisés, un hombre maduro que dejo de ser impulsivo para convertirse en el hombre más manso sobre la faz de la tierra.

¿Tardo Dios en cumplir su propósito en Moisés?, de ninguna manera, y es que somos nosotros quienes medimos los tiempos en base al reloj, Dios lo hace en base a la preparación que tengamos para determinada misión. Para Moisés su tiempo de preparación fueron 40 años en el desierto, para nosotros, ¿Cuánto tiempo ha de ser?

Hoy quiero motivarte a creer en lo que Dios esta a punto de hacer en tu vida. Quizá en algún momento te has sentido abandonado en el desierto, quizá en ocasiones has pensado que ya no eres útil para Dios, sin embargo es posible que te encuentres en un tiempo de preparación en ese desierto en donde Dios hará de ti el hombre o la mujer que el necesita para determinada tarea.

No veas el desierto como algo malo, al contrario míralo como la escuela de preparación que necesitas para hacerte fuerte, para forjar un mejor carácter y sobre todo para fortalecer tu fe en lo que Dios hará en tu vida.

Nuestro Señor Jesús fue 40 días al desierto antes de comenzar su Ministerio. El desierto ayuda a sacar de nosotros aquello malo para que comprendamos que solo sacando lo mejor de nosotros podemos ser utilices para la misión que Dios tiene preparada para cada uno de nosotros.

Hoy Dios te dice directamente a ti:

“Pero he aquí que yo la atraeré y la llevaré al desierto, y hablaré a su corazón.” 

Oseas 2:14 (Reina-Valera 1960)

Dios no se olvida de ti, Él ha de cumplir su plan en tu vida y llegado el momento tu estarás preparado para la misión que Él te ha de encomendar.

¡Adelante! ¡No dudes de los planes de Dios hacia tu vida!

Autor: Enrique Monterroza

Escrito originalmente para www.destellodesugloria.org

Autorizado para publicarse simultáneamente en: www.devocionaldiario.comwww.enriquemonterroza.com y http://reflexionesydevocionales.blogspot.com

40 años para una misión

40-anos-para-una-misionUna de las historias más conocidas de la Biblia es la referente a Moisés, aquel israelita nacido en Egipto que al nacer fue salvado por su madre y hermana quienes evitaron que fuera asesinado como muchos niños de su edad. Aquel niño encontrado en una canasta que flotaba en el rio y adoptado por la hija de Faraón.

Ahora Moisés vive en el palacio egipcio sin embargo su sangre y descendencia clama por él. Siendo de aproximadamente cuarenta años vio como unos egipcios maltrataban a unos israelitas y fue tanta su furia que mientras defendía al israelita mato al soldado egipcio por lo que tuvo que huir para no ser acusado de asesinato y ser ejecutado en Egipto. “Oyendo Faraón acerca de este hecho, procuró matar a Moisés; pero Moisés huyó de delante de Faraón, y habitó en la tierra de Madián.” Éxodo 2:15 (Reina-Valera 1960).

Ahora un Moisés que había crecido en un palacio y había sido tratado como un príncipe se encuentra en una cruda realidad: El desierto. Allí encuentra a la que iba ser su familia, se casa con Séfora hija de Jetro, quien le da un hijo a quien llama Gerson.

Pasaron 40 años allí en Madián, en donde trabajo cómo un pastor de ovejas, en trabajos que en su vida en el palacio nunca había hecho, pero que sin embargo estaba forjando su carácter.

A veces Dios hace lo mismo con nosotros, nos lleva un tiempo al desierto en donde ha de forjar nuestro carácter y nuestra vida para que podamos ser útiles para una misión especifica.

Quizá muchos de los que hoy me leen han soñado en grande en la obra de Dios, quizá muchos quisieran hacer grandes cosas para el Señor y en este momento se encuentra en un desierto en donde lo único que encuentran es una anonimato tal que pareciera que nada de lo que soñaron se cumplirá en su vida.

El desierto puede hacernos pensar que no veremos más nada que solo arena, el desierto puede hacer que nuestros sueños desaparezcan o pueden afectar a nuestra fe si solo pensamos por lo que vemos y no por lo que no vemos.

Moisés paso allí 40 largos años, toda una generación para aquellos tiempos, sin embargo Dios tenía un plan maravilloso para Él. Y es que cuando Dios te ha elegido, te ha cuidado, te ha bendecido y te ha provisto siempre lo necesario, es porque Él no se ha olvidado de ti y aunque el tiempo pase debes tener la seguridad que el plan de Dios se llevará a cabo en tu vida.

Moisés nunca pensó que esos 40 años en el desierto pastoreando ovejas lo iban a convertir en el hombre indicado para la misión mas espectacular de la historia: Liderar la liberación del pueblo de Dios de la esclavitud de Egipto.

La Biblia dice:

“Pasados cuarenta años, un ángel se le apareció en el desierto del monte Sinaí, en la llama de fuego de una zarza. Entonces Moisés, mirando, se maravilló de la visión; y acercándose para observar, vino a él la voz del Señor: Yo soy el Dios de tus padres, el Dios de Abraham, el Dios de Isaac, y el Dios de Jacob. Y Moisés, temblando, no se atrevía a mirar. Y le dijo el Señor: Quita el calzado de tus pies, porque el lugar en que estás es tierra santa. Ciertamente he visto la aflicción de mi pueblo que está en Egipto, y he oído su gemido, y he descendido para librarlos. Ahora, pues, ven, te enviaré a Egipto.” 

Hechos 7:30-34 (Reina-Valera 1960)

Después de cuarenta años en el desierto pastoreando ovejas, a la probable edad de 80 años Dios llama a este hombre, a Moisés, un hombre maduro que dejo de ser impulsivo para convertirse en el hombre más manso sobre la faz de la tierra.

¿Tardo Dios en cumplir su propósito en Moisés?, de ninguna manera, y es que somos nosotros quienes medimos los tiempos en base al reloj, Dios lo hace en base a la preparación que tengamos para determinada misión. Para Moisés su tiempo de preparación fueron 40 años en el desierto, para nosotros, ¿Cuánto tiempo ha de ser?

Hoy quiero motivarte a creer en lo que Dios esta a punto de hacer en tu vida. Quizá en algún momento te has sentido abandonado en el desierto, quizá en ocasiones has pensado que ya no eres útil para Dios, sin embargo es posible que te encuentres en un tiempo de preparación en ese desierto en donde Dios hará de ti el hombre o la mujer que el necesita para determinada tarea.

No veas el desierto como algo malo, al contrario míralo como la escuela de preparación que necesitas para hacerte fuerte, para forjar un mejor carácter y sobre todo para fortalecer tu fe en lo que Dios hará en tu vida.

Nuestro Señor Jesús fue 40 días al desierto antes de comenzar su Ministerio. El desierto ayuda a sacar de nosotros aquello malo para que comprendamos que solo sacando lo mejor de nosotros podemos ser utilices para la misión que Dios tiene preparada para cada uno de nosotros.

Hoy Dios te dice directamente a ti:

“Pero he aquí que yo la atraeré y la llevaré al desierto, y hablaré a su corazón.” 

Oseas 2:14 (Reina-Valera 1960)

Dios no se olvida de ti, Él ha de cumplir su plan en tu vida y llegado el momento tu estarás preparado para la misión que Él te ha de encomendar.

¡Adelante! ¡No dudes de los planes de Dios hacia tu vida!

Autor: Enrique Monterroza

Escrito originalmente para www.destellodesugloria.org

Autorizado para publicarse simultáneamente en: www.devocionaldiario.comwww.enriquemonterroza.com y http://reflexionesydevocionales.blogspot.com

Quiero hacer tu voluntad oh Dios

0

Quiero hacer tu voluntad oh Dios

Quiero-hacer-tu-voluntad-oh-DiosNadie dijo que hacer la voluntad de Dios es fácil, sin embargo su voluntad es la que debemos llevar a cabo.

A veces nos encontramos en un momento en donde debemos elegir entre hacer lo que nosotros creemos que tenemos que hacer o hacer lo que Dios quiere que hagamos. Obviamente cada una de las decisiones que tomemos darán como resultados cosas buenas o malas dependiendo la voluntad que elijamos. Sin elegimos hacer nuestra voluntad antes que la de Dios lo más seguro es que nos ira mal, sin embargo si elegimos hacer la voluntad de Dios antes que la nuestra debemos tener la seguridad que nos ira bien.

El salmista David comprendió lo que significaba hacer la voluntad de Dios por esa razón escribió estas palabras en el siguiente salmo:

“Enséñame a hacer tu voluntad, porque tú eres mi Dios. Que tu buen Espíritu me lleve hacia delante con pasos firmes.” 

Salmos 143:10 (Nueva Traducción Viviente)

En primer lugar David le dice a Dios: “Enséñame a hacer tu voluntad”, eso quiere decir que hacer la voluntad de Dios es aprendido, no es cosa fácil, se requiere de un proceso para aprender y muchos de nosotros hemos entrado en ese proceso y al no hacer la voluntad de Dios sino que la nuestra hemos aprendido a que dejar de hacer lo que Dios quiere para hacer lo que nosotros queremos es incorrecto y nos trae consecuencias negativas.

También David decía: “Que tu buen Espíritu me lleve hacia delante con pasos firmes”. Y es que se requiere de pasos firmes para avanzar hacia la voluntad de Dios porque en muchas ocasiones nuestra voluntad se quiere anteponer a la voluntad de Dios.

Hoy te quiero preguntar: ¿Estás llevando a cabo la voluntad de Dios o estás haciendo tu voluntad?, cada uno de nosotros debemos examinar que clase de voluntad es la que estamos llevando a cabo en este momento y si detectamos que estamos haciendo lo que nosotros creemos conveniente antes de hacer lo que Dios nos ha mandado a hacer, entonces es hora de REACCIONAR y comenzar a hacer la voluntad de Dios.

Pidámosle a Dios que nos enseñe a hacer su voluntad y que también nos de la fuerza para avanzar con pasos firmes hacia ella, pues solo de esta manera encontraremos las bendiciones que tanto anhelamos.

Muchas veces dejamos de experimentar las bendiciones de Dios porque decidimos equivocadamente hacer nuestra voluntad antes que la del Señor.

¡Examina tus caminos y observa si en ellos esta Dios rigiéndote y tu obedeciendo!

“Dios mío, cumplir tu voluntad es mi más grande alegría; ¡tus enseñanzas las llevo muy dentro de mí!” 

Salmos 40:8 (Traducción en lenguaje actual)

Autor: Enrique Monterroza

Escrito originalmente para www.destellodesugloria.org

Autorizado para publicarse simultáneamente en: www.devocionaldiario.comwww.enriquemonterroza.com y http://reflexionesydevocionales.blogspot.com

Quiero hacer tu voluntad oh Dios

Quiero-hacer-tu-voluntad-oh-DiosNadie dijo que hacer la voluntad de Dios es fácil, sin embargo su voluntad es la que debemos llevar a cabo.

A veces nos encontramos en un momento en donde debemos elegir entre hacer lo que nosotros creemos que tenemos que hacer o hacer lo que Dios quiere que hagamos. Obviamente cada una de las decisiones que tomemos darán como resultados cosas buenas o malas dependiendo la voluntad que elijamos. Sin elegimos hacer nuestra voluntad antes que la de Dios lo más seguro es que nos ira mal, sin embargo si elegimos hacer la voluntad de Dios antes que la nuestra debemos tener la seguridad que nos ira bien.

El salmista David comprendió lo que significaba hacer la voluntad de Dios por esa razón escribió estas palabras en el siguiente salmo:

“Enséñame a hacer tu voluntad, porque tú eres mi Dios. Que tu buen Espíritu me lleve hacia delante con pasos firmes.” 

Salmos 143:10 (Nueva Traducción Viviente)

En primer lugar David le dice a Dios: “Enséñame a hacer tu voluntad”, eso quiere decir que hacer la voluntad de Dios es aprendido, no es cosa fácil, se requiere de un proceso para aprender y muchos de nosotros hemos entrado en ese proceso y al no hacer la voluntad de Dios sino que la nuestra hemos aprendido a que dejar de hacer lo que Dios quiere para hacer lo que nosotros queremos es incorrecto y nos trae consecuencias negativas.

También David decía: “Que tu buen Espíritu me lleve hacia delante con pasos firmes”. Y es que se requiere de pasos firmes para avanzar hacia la voluntad de Dios porque en muchas ocasiones nuestra voluntad se quiere anteponer a la voluntad de Dios.

Hoy te quiero preguntar: ¿Estás llevando a cabo la voluntad de Dios o estás haciendo tu voluntad?, cada uno de nosotros debemos examinar que clase de voluntad es la que estamos llevando a cabo en este momento y si detectamos que estamos haciendo lo que nosotros creemos conveniente antes de hacer lo que Dios nos ha mandado a hacer, entonces es hora de REACCIONAR y comenzar a hacer la voluntad de Dios.

Pidámosle a Dios que nos enseñe a hacer su voluntad y que también nos de la fuerza para avanzar con pasos firmes hacia ella, pues solo de esta manera encontraremos las bendiciones que tanto anhelamos.

Muchas veces dejamos de experimentar las bendiciones de Dios porque decidimos equivocadamente hacer nuestra voluntad antes que la del Señor.

¡Examina tus caminos y observa si en ellos esta Dios rigiéndote y tu obedeciendo!

“Dios mío, cumplir tu voluntad es mi más grande alegría; ¡tus enseñanzas las llevo muy dentro de mí!” 

Salmos 40:8 (Traducción en lenguaje actual)

Autor: Enrique Monterroza

Escrito originalmente para www.destellodesugloria.org

Autorizado para publicarse simultáneamente en: www.devocionaldiario.comwww.enriquemonterroza.com y http://reflexionesydevocionales.blogspot.com

¡Antes de pedir, ponte a cuentas con Dios!

0

¡Antes de pedir, ponte a cuentas con Dios!

pedir a DiosVarias personas se preguntan por qué Dios no ha contestado sus oraciones y por qué tarda tanto su obrar. Llevan esperando largo tiempo y sienten que están a punto de tirar la toalla porque no ven la mano de Dios operar como ellos quisieran que lo hiciera. Yo personalmente no sabría decirles exactamente el por qué; sin embargo, sí puedo asegurarles que Dios nunca deja a un justo sin respuesta y que tarde que temprano, Él responderá de manera eficaz a sus oraciones.

¡Ahora¡ hay que entender el término “justicia”, porque hay personas que esperan recibir lo que quieren de parte de Dios cuando lo primero que tienen que recibir es su perdón y su misericordia; es decir, nuestras peticiones son obstaculizadas cuando no estamos a cuentas con Dios, cuando nuestro corazón está apartado de Él. Es difícil que Dios escuche nuestras oraciones cuando nosotros nos hemos apartado de su presencia a causa del pecado; sí mis hermanos, somos nosotros los que en la mayoría de las ocasiones interrumpimos las bendiciones del Señor en nuestras vidas. El pecado nos separa de Dios, no es que Dios se aleje de nosotros, no es que Él no nos escuche, no es que Él nos haya abandonado; somos nosotros los que cuando pecamos inmediatamente nos alejamos de Él, pues Él es Santo, y no puede haber comunión entre la luz y la oscuridad, nuestros pecados lo alejan, y ahí, es cuando nuestras oraciones quizá no alcanzan a llegar al corazón de Dios.

Debemos arrepentirnos de corazón delante del Señor una vez entramos en su presencia, para poder pedir su gracia, su misericordia y sus milagros. “Por eso, confiésense unos a otros sus pecados, y oren unos por otros, para que sean perdonados. La oración del justo es poderosa y eficaz”. Santiago 5:16 (Nueva Versión Internacional).

Si vivimos conforme la justicia del Señor, Él inclinará sus oídos a nuestras oraciones y su misericordia vendrá pronto a nuestro encuentro. No te afanes ni te angusties si tus oraciones aún no han sido respondidas; confía en Él, en sus tiempos, en su poder, Él te sorprenderá. No le digas a Dios cómo tiene que obrar, déjalo actuar a su manera; en ocasiones pretendemos darle instrucciones al Señor y nos olvidamos que Él es Soberano y perfecto, que todo lo que Él haga estará bien porque Él sabe realmente que es lo que necesitamos.

Antes de pedir, ponte a cuentas con Dios, no pretendas recibir algo de su parte cuando no le estás dando nada; Él no necesita sacrificios, holocaustos, penitencias, Él necesita tu corazón, que te rindas a Él por completo, que te apartes del mal y te unas a su divina presencia cada día de tu vida por medio de la fe que tienes en su Hijo Jesucristo. Él quiere que repudies el pecado y te unas con Él en su santidad, para que así puedas comunicarte con Él sin obstáculo alguno.

“Si confesamos nuestros pecados, Dios, que es fiel y justo, nos los perdonará y nos limpiará de toda maldad”. 1 Juan 1:9 (Nueva Versión Internacional).

¡Nuestros pecados nos separan de la gloria de Dios y de sus bendiciones, nuestros pecados hacen que la respuesta a nuestras oraciones se demore!

Autora: Marisela Ocampo Otálvaro

Escrito para www.destellodesugloria.org

 

¡Antes de pedir, ponte a cuentas con Dios!

pedir a DiosVarias personas se preguntan por qué Dios no ha contestado sus oraciones y por qué tarda tanto su obrar. Llevan esperando largo tiempo y sienten que están a punto de tirar la toalla porque no ven la mano de Dios operar como ellos quisieran que lo hiciera. Yo personalmente no sabría decirles exactamente el por qué; sin embargo, sí puedo asegurarles que Dios nunca deja a un justo sin respuesta y que tarde que temprano, Él responderá de manera eficaz a sus oraciones.

¡Ahora¡ hay que entender el término “justicia”, porque hay personas que esperan recibir lo que quieren de parte de Dios cuando lo primero que tienen que recibir es su perdón y su misericordia; es decir, nuestras peticiones son obstaculizadas cuando no estamos a cuentas con Dios, cuando nuestro corazón está apartado de Él. Es difícil que Dios escuche nuestras oraciones cuando nosotros nos hemos apartado de su presencia a causa del pecado; sí mis hermanos, somos nosotros los que en la mayoría de las ocasiones interrumpimos las bendiciones del Señor en nuestras vidas. El pecado nos separa de Dios, no es que Dios se aleje de nosotros, no es que Él no nos escuche, no es que Él nos haya abandonado; somos nosotros los que cuando pecamos inmediatamente nos alejamos de Él, pues Él es Santo, y no puede haber comunión entre la luz y la oscuridad, nuestros pecados lo alejan, y ahí, es cuando nuestras oraciones quizá no alcanzan a llegar al corazón de Dios.

Debemos arrepentirnos de corazón delante del Señor una vez entramos en su presencia, para poder pedir su gracia, su misericordia y sus milagros. “Por eso, confiésense unos a otros sus pecados, y oren unos por otros, para que sean perdonados. La oración del justo es poderosa y eficaz”. Santiago 5:16 (Nueva Versión Internacional).

Si vivimos conforme la justicia del Señor, Él inclinará sus oídos a nuestras oraciones y su misericordia vendrá pronto a nuestro encuentro. No te afanes ni te angusties si tus oraciones aún no han sido respondidas; confía en Él, en sus tiempos, en su poder, Él te sorprenderá. No le digas a Dios cómo tiene que obrar, déjalo actuar a su manera; en ocasiones pretendemos darle instrucciones al Señor y nos olvidamos que Él es Soberano y perfecto, que todo lo que Él haga estará bien porque Él sabe realmente que es lo que necesitamos.

Antes de pedir, ponte a cuentas con Dios, no pretendas recibir algo de su parte cuando no le estás dando nada; Él no necesita sacrificios, holocaustos, penitencias, Él necesita tu corazón, que te rindas a Él por completo, que te apartes del mal y te unas a su divina presencia cada día de tu vida por medio de la fe que tienes en su Hijo Jesucristo. Él quiere que repudies el pecado y te unas con Él en su santidad, para que así puedas comunicarte con Él sin obstáculo alguno.

“Si confesamos nuestros pecados, Dios, que es fiel y justo, nos los perdonará y nos limpiará de toda maldad”. 1 Juan 1:9 (Nueva Versión Internacional).

¡Nuestros pecados nos separan de la gloria de Dios y de sus bendiciones, nuestros pecados hacen que la respuesta a nuestras oraciones se demore!

Autora: Marisela Ocampo Otálvaro

Escrito para www.destellodesugloria.org